Cómo ha conseguido Ciudadanos plantar cara a Podemos en las redes

Hablamos con Fernando de Páramo, secretario de comunicación de C's, la sombra digital de Albert Rivera

Aunque Podemos sigue siendo el más seguido, por primera vez desde mayo de 2014 un partido político crece más rápido que ellos en Twitter

Albert Rivera y Fernando de Páramo (izquierda), su secretario de comunicación en la presentación del programa económico de C's

"Ciudadanos nace de una plataforma civil, de un manifiesto en la red. [...] Internet es una herramienta fundamental. Siempre he dicho y vuelvo a repetir que este partido no existiría si no exitiera la red". El que habla es Albert Rivera, lo hace en un vídeo de YouTube mientras suena una música de piano. El mensaje lo envió el 13 de febrero coincidiendo con el lanzamiento de la nueva web del partido que preside. Su intención es explicar qué es C's en el canal en el que, en su opinión, "solo existe la libertad, la voluntad y las ganas de cambiar el mundo". El mismo medio por el que ha conseguido la atención suficiente para que el Partido Popular haya lanzado una ofensiva hacia ellos igual de frenética que su ascenso en las encuestas, un 12,2% en intención de voto según Metroscopia, la cuarta fuerza política en España.

Este partido de origen catalán, pero de vocación españolista y europeísta, replica en las redes la estrategia de impacto que usó en su nacimiento hace ocho años. Empezaron por publicar su Manifiesto de los Intelectuales en un blog. "Sufrimos un cerrajón mediático porque en aquel momento ir en contra de la línea editorial, es decir, en contra del nacionalismo y proponer la convivencia y la constitución, era muy complicado", explica a Verne Fernando de Páramo (Granada, 1987), secretario de comunicación del partido, el hombre tras los pasos digitales de Rivera. La diferencia es que ahora no necesitan a un candidato desnudo en un cartel para crear polémica, tienen una parroquia de más de 123.000 seguidores en Twitter, más de 214.000 en el caso del perfil de su presidente. En Facebook, el partido cuenta con 140.000 seguidores y Rivera, 133.000. Un altavoz que comenzó de manera algo más silenciosa a través de las agrupaciones que fueron creando por España.

Casi una década después, su infraestructura, en su mayoría compuesta por voluntarios, les permite presentarse a las elecciones autonómicas, municipales y generales. "La estrategia ya no necesita ser tan agresiva como antes", apunta. Ahora planifican, desde la conversación, el paradigma de internet, esa ilusión de cercanía y de igualdad que producen las redes pero que en realidad convierte a unos pocos en ricos del tiempo ajeno, incluidos los políticos. "Nuestros perfiles no son un tablón de anuncios, sino una plataforma de escucha y respuesta", explica. Fernando de Páramo asegura que contestan uno por uno a los ciudadanos que preguntan y lo hacen "24 horas al día los 365 días del año".

Ciudadanos cuenta con un equipo, dependiente de la Secretaría de Comunicación, compuesto por un community manager y otras tres personas. "Reducido para el número de seguidores que gestionamos y el nivel de interacción", reconoce. Aquí es donde reaparecen esas redes de ciudadanos tejidas durante estos años. "Nos basamos en el modelo americano que implantó Obama", explica. Con diferencias. El número de voluntarios que gestionan sus perfiles no es comparable, pero ha sido suficiente para que su mensaje se haya difundido por pueblos y ciudades de España a falta de presupuesto. "Uno de los principios del presidente estadounidese fue 'la mejor campaña es la que hacen otros por ti', y en eso estamos, en que los otros nos ayuden y nos hagan crecer".

Imágenes de la campaña #AndaluciaCiudadana de C's con las que consiguieron ser TT Nacional y un alcance de 1.183.336 usuarios

Esos "otros" son ciudadanos con y sin formación en redes sociales. "Hay megacracks y otros que simplemente tienen conocimientos", explica De Páramo. Para los menos duchos, ofrecen una formación técnica. "No está basada en el posicionamiento de mensaje porque el nuestro está bastante claro y la gente pilla con facilidad nuestra línea". Además, exigen a sus cargos públicos que se registren en redes. El experimento, por el momento, no les ha traído ningún quebradero de cabeza grave. La confianza en ese discurso transparente es tal que el secretario de comunicación saca pecho: "No tenemos nada que esconder, no necesitamos como los viejos partidos quedar bien con un ideario, no tenemos esas mochilas".

Cuando se le plantea la necesidad (más mediática que ciudadana) de conocer la ideología del partido en términos de izquierda y derecha recurre a la prédica de Rivera, muy similar a la de Pablo Iglesias: "Es un debate obsoleto en el siglo XXI y en la política que pide hoy España. Hablar de bandos, rojos y azules, Villarriba contra Villabajo, me parece un debate desfasado". ¿Ni siquiera os preocupa que pueda haber algún problema al comunicar vuestras ideas? "Creemos por ejemplo que la economía de mercado es compatible con la igualdad de oportunidades o que las libertades son compatibles con el progreso", responde. "No es que tengamos unas directrices marcadas porque no somos partidarios de hacer grandes textos de posicionamiento político ni de aleccionar a los nuestros, sino de que la gente tenga sentido común". Pero ni rastro de la letra pequeña.

Albert Rivera gestiona personalmente sus perfiles desde 2010. "A veces me dicen que pierdo demasido tiempo en las redes sociales pero en realidad lo gano: amplifico mis mensajes, recibo ideas nuevas…", ha confesado el político en más de una ocasión. Se describe como: "Presidente de C's. Catalunya és la meva terra, España es mi país and EU our future. Mejor Unidos :)". No usa el término "patria" como hace Iglesias, prefiere "unión" y la idea de "construir juntos". Dos conceptos que también aparecían en la campaña de 2008 de Barack Obama. "Ha llegado nuestro tiempo", dice Rivera mirando a cámara en su vídeo de YouTube. La misma frase que usó el mandatario estadounidense durante el súpermartes en el que competía con Hillary Clinton por el liderazgo demócrata. "Transformar juntos nuestro país", repite el presidente de C's. "Juntos vamos a empezar el siguiente gran capítulo de la historia de Estados Unidos", aseguró el presidente en su recordado discurso Yes we can que varios artistas transformaron en una canción que lleva ya 25 millones de reproducciones. Una cifra lejana a las más de 66.000 que ha conseguido por el momento el que Rivera publicó el pasado 13 de febrero.

"Miramos de frente a la política americana", dice Fernando de Páramo y recuerda que él se ha formado en Nueva York y Rivera estudió un master en la universidad George Washington. "Por el momento hemos intentado copiar la red de voluntarios, una estructura que es la envidia del resto de partido políticos. Estamos orgullosos teniendo en cuenta nuestros medios y la cultura tecnológica española".

Este mes de febrero han recogido los primeros beneficios. Desde mayo de 2014, coincidiendo con las elecciones europeas, ningún partido había superado a Podemos de forma sostenida en el crecimiento de los seguidores diarios, según datos de T-cracia, una plataforma que mide la actividad política española en Twitter. "Esto no significa que Ciudadanos tenga más seguidores que Podemos, es solo una tendencia", apunta Álvaro Santamaría, fundador de la web. "Trabajamos con hipótesis porque la métrica de las redes aún es muy nueva. Nuestra impresión es que la causa del impacto en Twitter está relacionada con la presencia en los medios y últimamente a Albert Rivera y a otros miembros del partido les dan más minutos en la televisión".

El pasado 20 de enero, Albert Rivera, cumpliendo con otro de los puntales de su política comunicativa ("Nunca decimos no a asistir a un programa", dice De Páramo), acudió a El Hormiguero de Pablo Motos en Antena 3. Esa noche consiguió más más de 7.900 seguidores, registró T-cracia: "Un valor extraordinariamente alto para esta red, un hito". Ni siquiera cuando parece que el líder de Ciudadanos mete la pata, pierde tirón en internet. "Vamos a enseñar a pescar en Andalucía, no a repartir pescado", dijo al presentar a su candidato para las elecciones andaluzas, el pasado 15 de febrero provocando los chistes y las críticas de los internautas. Esa jornada ganó 5.000 seguidores. Al día siguiente intervenía en El Objetivo de Ana Pastor con un saldo de 3.000.

Resulta sorprendente que si como plantea el partido, Albert Rivera fue el primero en usar el término casta contra lo que consideraba la oligarquía política catalana, si se adelantó a Pablo Iglesias con el libro Juntos podemos, si ya salía en varios programas de televisión antes de que su contrincante consiguiera un púlpito en La Sexta Noche, ¿por qué Podemos les gana en la red y en la calle?

"Está relacionado con el discurso: muchas veces la propuesta que han hecho Iglesias y los suyos a corto plazo puede causar un impacto comunicativo muy potente, pero son inviables o muy difíciles de cumplir", cree Fernando de Páramo. Más allá de las promesas, el analista político Antoni Gutiérrez-Rubí analiza otro aspecto que considera clave en la estrategia: el concepto multipantalla. "Estos dos partidos han encontrado el mejor lenguaje en un contexto de saturación política y colapso del bipartidismo: Ciudadanos hablando de crisis territorial y Podemos de crisis política", apunta el experto, "pero además el partido de Iglesias ha trabajado el concepto multipantalla, es decir, combinar la presencia en televisión con un activismo simultáneo en redes". La formación se dio cuenta del potencial comunicativo que supone que los ciudadanos ahora se sienten delante de la pantalla con otro dispositivo móvil en la mano.

Ciudadanos no solo defiende "un discurso moderado", De Páramo desvela que su estrategia se plantéo a medio plazo: "Y ahora se está notando". El plan incluía una apuesta por la videopolítica, apunta Gutiérrez-Rubí, el analista cree que como UPyD, Rivera y los suyos generaron durante mucho tiempo un gran número de vídeos. "Las visualizaciones han superado a la suma de los dos grandes partidos. Más YouTube. Más redes. Más crecimiento".