No, en septiembre no se piden más divorcios

Datos inéditos facilitados por el INE confirman que el mes con más demandas de rupturas es julio

Media de los datos de demandas (2011-2014), por mes de presentación, extraídos por el INE a petición de Verne de las Estadísticas de Nulidades, separaciones y divorcios

Por estas fechas todos los años es habitual ver noticias sobre el aumento de los divorcios en septiembre, tras el roce excesivo que supone el verano para algunas parejas. En España no se registran, sin embargo, más demandas de ruptura este mes, como ha podido comprobar Verne con datos mensuales inéditos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) a petición de este diario.

Las demógrafas del CSIC Teresa Castro y Teresa Martín confirman que aquí no se han hecho estudios sobre la estacionalidad de los divorcios, como sí se han realizado en otros lugares, por la ausencia de datos: las series públicas del INE son anuales y las del Consejo General del Poder Judicial, trimestrales. Con las cifras desveladas ahora, correspondientes al periodo 2011-2014, Castro no ve un patrón en las rupturas sentimentales legales en España, que fueron 427.750 entre separaciones, divorcios y nulidades. El repunte de julio parece "una anticipación a las vacaciones", señala.

"Los abogados intentamos dejar todo finiquitado antes de agosto, cuando cierran los juzgados y todos nos vamos de vacaciones", confirma Isabel Winkels, abogada y presidenta de la Sección de Familia del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid (ICAM). También se hace lo posible por zanjar asuntos antes de las vacaciones familiares de los clientes, sobre todo cuando todavía no hay un régimen de custodia de los hijos y llega el momento de repartir los días.

Los roces del verano no acaban necesariamente en ruptura

"No hay duda de que se producen más fricciones en vacaciones que durante el resto del año, por el aumento de la convivencia", afirma Montserrat Solsona. Esta especialista del Centre d'Estudis Demogràfics de la Universitat Autònoma de Barcelona también descarta la estacionalidad desde el punto de vista estadístico: "Esas crisis -que pueden dar lugar a separaciones temporales mucho antes de que se produzca una ruptura-, a veces se superan y otras no".

Las agendas de despachos de abogados registran un aumento considerable en las peticiones de citas a la vueltas de las vacaciones. Muchas son solo "consultas preventivas" para tener información y no terminan necesariamente en demanda de divorcio, confirma Winkels.

Presentar una demanda, además, no es un proceso rápido ni inmediato. Primero se intenta negociar, llegar a acuerdos. Si no es posible, entonces se empezará a recoger documentación de todo tipo: nóminas, certificados de gastos, etc. Y esto puede llevar varias semanas, por lo que las intenciones de separarse en septiembre, si no hay reconciliación posible, quedarían reflejadas en meses posteriores.

Nota metodológica. Los datos facilitados por el INE son "incompletos" porque no incluyen los divorcios solicitados pero que todavía están en trámite. El INE solo recoge una demanda de divorcio cuando en los juzgados se produce la sentencia. Es decir, si un matrimonio pone una demanda en octubre de 2012 y finalmente la sentencia sale en febrero de 2014, los datos de esa petición aparecerán registrados en octubre de 2014, año de la sentencia, aunque se presentase dos años atrás. Para los fines de este análisis, observar si hay patrones estacionales y un repunte en septiembre, esa disparidad no distorsiona los resultados.