Seúl convierte una autopista elevada en un original jardín urbano

El paseo, de un kilómetro de longitud, recopila 228 especies botánicas del país por orden alfabético

Skygarden recopila 228 especies de árboles y plantas locales en el centro de Seúl / Estudio MVRDV

Algunas de las grandes ciudades del mundo quieren volver a ser hospitalarias con sus peatones. En el proceso, han comprendido que sus autopistas elevadas son solo el símbolo de un progreso mal entendido. Por eso, muchas de estas construcciones se están transformado en paseos urbanos a varios metros de altura, como el famoso High Line neoyorquino. Seúl (Corea del Sur) ha llegado esta semana un paso más lejos, creando en una de ellas un vivero en pleno centro. Más de 24.000 árboles y plantas componen esta gigantesca biblioteca botánica al aire libre llamada Skygarden.

En los últimos tiempos, Seúl ha sido noticia por casos de corrupción política y sus consecuentes protestas ciudadanas. Skygarden es por tanto algo más que una cura verde para una ciudad de 10 millones de habitantes y más de tres millones de vehículos registrados; las autoridades intentan reconciliarse con propuestas como esta con los habitantes de la capital surcoreana.

Este jardín urbano se abrió al público a mediados de mayo de 2017 / Estudio MVRDV

Durante los 70 surgieron en Seúl autopistas elevadas que intentaban aliviar el exceso de tráfico. En realidad, solo contribuyeron a contaminar el aire. Sus elevados costes de mantenimiento y una creciente conciencia sostenible han condenado a estas estructuras al desuso.

El Ayuntamiento de la ciudad permitió que se construyera sobre ella este "diccionario botánico viviente". Así es como le gusta denominarlo a sus creadores, el estudio de arquitectura holandés MVRDV cuando habla del proyecto con Verne.

Esa estructura se ha transformado en un paseo de un kilómetro de largo que conecta el famoso mercado Namdaemun con algunos barrios del centro. En él se alojan 228 especies botánicas distintas, a 17 metros de altura y en estricto orden alfabético.

Vista nocturna de Skygarden / EFE

"El reto era lograr que una mole de cemento se convirtiera en algo más natural y atractivo, con un diseño práctico y ecológico y que se preocupara por el bienestar y el futuro de la gente de Seúl", comenta Jareh Das, un portavoz del estudio MVRDV a través del correo electrónico.

Todavía hay que esperar para ver florecer muchas de esas especies, traídas desde varios puntos del país. Con ellas llegarán a Skygarden muchos otros colores de los que se pueden ver en estos primeros días. "Es la herencia natural de Corea del Sur llevada a su capital", cuentan los holandeses.

Dibujo del estudio MVRDV que ilustra la variedad botánica que florecerá en Skygarden

Para cumplir con las particularidades de este original proyecto, el equipo de arquitecturos colaboró con el estudio de ingeniería surcoreano KECC y con el holandés Ben Kuipers,  especializado en arquitectura paisajística.

Sus creadores tuvieron que solucionar multitud de exigencias técnicas "al frenético ritmo asiático", cuentan desde MVRDV. Skygarden ha nacido en apenas dos años, incluyendo un complejo sistema de riego integrado en el suelo de todo este paseo.

Se intenta que Skygarden repoble a su vez al resto del país con los distintos tipos de plantas y árboles que crecen en él. Se trata de un invernadero por el que se puede pasear y pararse a leer un libro en una biblioteca callejera, broncearse en un solario o admirar las vistas de la ciudad desde un observatorio. Es un jardín urbano pensado para un Seúl más amable.

Observatorio vertical de Skygarden / Estudio MVRDV