En busca de una flauta de segunda mano para seguir aprendiendo música

Eva, una niña madrileña de 11 años, tuvo que dejar sus clases de flauta travesera por falta de dinero. Un post en Facebook podría ayudarle

Eva tiene 11 años y le gustaría seguir estudiando música, como hizo el pasado curso en la Escuela de Música de Rivas. El único problema es monetario: hacerse con su propia flauta travesera supone entre 300 y 500 euros. "Le gustó mucho [recibir clases], pero tuvimos que sacarla por problemas de tiempo y dinero", cuenta a Verne vía telefónica Juan Carlos Calle, su padre. "Al profesor le dio pena y nos recomendó que compráramos una flauta, porque sabe algo de solfeo y así podría seguir practicando (...), pero no podemos gastarnos tanto", añade.

La pequeña se acercó con sus padres a una tienda de música de su localidad y colgó un cartel buscando una flauta de segunda mano. Subido a Facebook por el dependiente, ha superado los 2.000 compartidos en menos de 48 horas y todo apunta a que, en breve, la niña podrá seguir practicando música.

El padre de Eva explica que en la Escuela de Música usaba "una de plástico de las que se utilizan para aprender" y que le prestaban en clase pero que, al tener que dejar la escuela, necesitaba hacerse con una. "El profesor nos recomendó algunos modelos, pero son demasiado caras para nosotros", reconoce Calle, que no tiene trabajo estable. "Soy muchas cosas: técnico electromecánico, profesor de autoescuela... Ahora estoy haciendo sustituciones y voy haciendo trabajillos", cuenta, "pero hace cuatro años que no tengo trabajo fijo".

Calle insiste en que lo que buscaba no es que regalen una flauta a la niña, sino encontrar "una de segunda mano acorde con lo que podamos gastar". Por eso surgió la idea de que Eva colocara el cartel en Jocker Music Rivas, la tienda de música de su municipio. "Cuando fuimos al establecimiento", cuenta, "Samuel, el dependiente, nos dijo: 'Esto aquí no lo va a ver casi nadie, esto hay que ponerlo en las redes'. Fue él el que lo subió".

Samuel Corallo, el encargado de la tienda, ha recibido "un montón de comentarios y mensajes privados" proponiendo una colecta o ofreciéndose a regalársela. Ni Eva ni sus padres tienen cuenta en Facebook, de modo que el feedback les está llegando a través del dependiente de la tienda, que les va contando. "Ayer le enseñé la publicación a Juan Carlos y se quedó abrumado", cuenta, "me decía: 'pero si yo no quiero que me regalen nada, ¡quiero una flauta de segunda mano barata!'".

Dos días después de la publicación de la nota, parece que Eva tendrá su flauta travesera: "Está más o menos solucionado", cuenta Calle. "Al enterarse, la gente de la escuela de música ha hecho un grupo de WhatsApp y han hecho una colecta. Con lo que junten ellos, los 50 euros que Eva tiene ahorrados para la ocasión y lo que pongamos nosotros podremos comprar algo decente de segunda mano", explica. "Hay personas muy buenas (...) Para nada imaginábamos que la gente fuera tan solidaria", dice.