Si nuestras abuelas lo hacían, ¿por qué ahora cuesta tanto hablar de los abortos naturales?

Paula Bonet ha contado en primera persona su aborto y anima al resto de mujeres a "hablar de estas cosas"

Fragmento de una acuarela de Louise Bourgeois que la ilustradora Paula Bonet ha utilizado en su mensaje

La ilustradora Paula Bonet ha publicado a través de sus redes sociales que ha tenido su segundo aborto espontáneo en un año. “Hablemos de estas cosas, empecemos a normalizarlas”, dice la valenciana de 37 años, que asegura no buscar consuelo al hacerlo público, sino evitar hablar bajito: “Tenemos que saber a qué nos enfrentamos las mujeres para poder estar preparadas”.

La publicación en Instagram ha tenido 25.000 me gusta y 1.700 respuestas en 20 horas; la repercusión en Twitter ha sido también elevada. No suele hablarse de abortos espontáneos, ni en los medios, ni en los círculos más cercanos, pero cuando alguien cuenta públicamente su experiencia se percibe una necesidad de conocer más, de explicar que estos abortos son comunes y, sobre todo, naturales. 

Existen pocos datos

No conocemos los datos exactos de los abortos espontáneos que se producen entre las embarazadas en España. Tenemos que recurrir a un informe sobre la incapacidad temporal asociada a diferentes patologías en trabajadores españoles, publicado por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social en 2015, en el que se desvela que el aborto natural es la complicación más frecuente del embarazo, ocurre en el 10-15% de los casos. El 85% de estos, aseguran, se produce en las primeras 12 semanas de gestación, siendo “las anomalías cromosómicas la causa más común, suponen el 50% de los abortos esporádicos”, según el informe.

El Ministerio de Sanidad sí ofrece los datos de abortos que se producen por otras causas: conocemos el porcentaje que se dieron por decisión de la madre (89,67% en 2016) o por la presencia de un riesgo grave para la salud de la embarazada (6,38%) o del feto (3,61%).

Compartirlo lo hace visible

“Es acojonante que nadie lo cuente con la de casos que existen: cuando se trata de nuestros cuerpos todo son tabúes”, afirma Bonet en su publicación.

Ana Yáñez, psicóloga experta en duelos cuando muere un bebé, cuenta por teléfono a Verne que los duelos por la pérdida de un bebé que no ha nacido se consideran desautorizados por la sociedad: “Nuestra cultura no valora lo que supone la pérdida de un hijo cuando no ha nacido o cuando muere teniendo pocos días. Al no haber una experiencia con el entorno, que no lo hayan conocido, por ejemplo, parece que desautoriza ese duelo”.

La experta cree que alzar la voz como lo ha hecho Bonet ayuda a “visibilizar lo invisible, a romper el tabú”. Y a naturalizarlo, algo que puede ayudar a afrontar el duelo de un modo menos traumático. Destaca lo necesario que es que los padres también lo hagan, como cuando el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, anunció que esperaba su primera hija y a la vez compartió con sus seguidores que antes de este embarazo su mujer había tenido tres abortos espontáneos. Podía haber obviado este detalle, pero, según él, "hablar de estos temas no nos distancia; nos acerca”.

Porque eres madre

Existen pocas publicaciones que encaren este tema. Uno de los textos más compartidos, narrado en primera persona en 2015, es el que la escritora Luna Miguel publicó en la revista PlayGround. “Es curioso que cuando al fin hablas y cuentas lo que te ha pasado, cientos de mujeres, conocidas y desconocidas, te escriban para asegurarte que a ellas les pasó lo mismo”, relataba.

Miguel se planteaba dónde se situaba ella si el mundo se dividía en mujeres que eran madres y mujeres que no lo eran: “No soy madre. Pero eso no quiere decir que no lo haya sido. No. No tengo un hijo. Pero eso no quiere decir que no haya sentido las náuseas que éste provoca. El amor que este provoca. El dolor que supone perderlo”.

La psicóloga experta en duelo afirma que cuando una mujer sabe que está embarazada comienza a asumir el rol de madre, experimenta tanto cambios físicos, como psíquicos, y por ello algunas mujeres sí se sienten madres al perder a su hijo, y no hay ningún problema ni error en que así sea.

Nos cuesta afrontar la adversidad

Cuando nuestras abuelas nos cuentan, con toda la normalidad del mundo, que hubiésemos tenido más tíos si uno o algunos de sus embarazos hubiesen seguido su curso, casi nadie se extraña. ¿Por qué ahora no lo vemos con la misma naturalidad?

Yáñez asegura que en la sociedad del bienestar en la que vivimos buscamos no sufrir, no tener emociones desagradables: “Hace años, cuando sí nos permitíamos pasarlo mal, nos enfrentábamos de un modo más normal a la muerte. Ahora existe una obsesión por el bienestar absoluto, es un problema social, nos cuesta afrontar la adversidad. Tenemos una mayor calidad de vida pero no nos permitimos que nada quede fuera de nuestro control”.

La endometriosis aumenta el riesgo

La endometriosis es una enfermedad que consiste en la aparición y crecimiento de tejido endometrial fuera del útero. Es relativamente frecuente, afecta entre al 7 y al 15% de las mujeres en edad fértil, según este informe del que se hace eco el Ministerio de Sanidad. La endometriosis altera la calidad de vida de las mujeres que la padecen, afectando a sus relaciones de pareja, familiares, laborales y de reproducción. Eugenia Guillén contaba en primera persona cómo esta enfermedad ha marcado su vida desde que le bajó la regla: “Hasta que me diagnosticaron la endometriosis, nadie, a excepción de mi familia, se tomaba en serio mis dolores. Solo me quedaba el recurso a la queja”.

Bonet reivindica en su publicación la falta de investigación sobre la enfermedad de Guillén y de más de un millón de españolas. Colaborar con la Asociación de Afectadas por la Endometriosis le ha permitido a Guillén entrar en contacto con otras mujeres que sufren lo mismo que ella. Uno de los objetivos de esta institución es ejercer presión ante las administraciones públicas para exigir los recursos necesarios para la prevención, detección precoz y tratamiento de la endometriosis. Según el doctor Lucky Saraswat, ginecólogo del Hospital de Maternidad de Aberdeen (Escocia), es fundamental el conocimiento y el tratamiento de esta enfermedad, ya que las mujeres que la padecen tienen un riesgo significativamente mayor de complicaciones tempranas en el embarazo.

Ya que estás por aquí, quizá te interese el especial de historias que Verne dedicó para acabar con los tabúes sobre la regla.