Caillou tiene cáncer y otras leyendas urbanas de series de tu infancia

En la página web de la serie aclaran que su calvicie no tiene nada que ver con que esté enfermo

Caillou está sano, todo el mundo tranquilo

Caillou es una serie de libros y dibujos animados que narra las vivencias de un niño de cuatro años. Caillou no tiene pelo, y eso ha provocado que, desde hace años, corra la leyenda urbana de que el pequeño tiene cáncer. Un tuit con esta falsa teoría, publicado 25 de agosto, ha superado los 16.000 retuits en tres días.

La serie de televisión de Caillou se estrenó en 1997 y llegó a España en 2003. Antes incluso de que llegara a España, algunos espectadores ya se preguntaban en foros internacionales si el pequeño tenía cáncer. El rumor comenzó a popularizarse en redes y, en 2008, la página web oficial incluyó una sección de preguntas frecuentes en la que aclaraba por qué el personaje de la serie no tenía pelo: porque, si se lo pusieran, sería difícil que los jóvenes fans lo reconocieran.

“Caillou fue creado [en los libros] como un bebé de nueve meses”, explica la página web de Caillou. “Cuando creció, los editores del libro y los productores de la serie vieron que Caillou se volvía irreconocible al añadirle pelo y, por tanto, decidieron mantener su aspecto”.

El tuit de @xLoveshisIdols que ha popularizado de nuevo la leyenda urbana añade otra teoría más enrevesada todavía y que también circula por foros y redes sociales desde hace años: la de que Caillou ya ha fallecido por el cáncer, y que por eso los capítulos arrancan con su madre observando un álbum de fotografías de Caillou.

La mujer que aparece al inicio de los capítulos, sin embargo, no es ni la madre de Caillou. Tampoco su abuela, como indica una variante de esta teoría.

De izquierda a derecha: la madre de Caillou, la narradora del principio de los capítulos y la abuela de Caillou.

Caillou está basado en una serie de libros, y por eso al inicio de los capítulos de la primera temporada aparecía una mujer que abría un libro de Caillou y se lo leía a unos niños. Sin embargo, este personaje tiene tan poco peso en la historia que a partir de la segunda temporada dejó de aparecer y la narradora se convirtió en una voz en off que no aparecía en la serie.

Más teorías falsas para destruir tu infancia

La idea de que las series infantiles esconden una historia oscura detrás es un clásico de las leyendas urbanas. La de Caillou es una de las más conocidas –y también de las más creídas–, pero también son célebres, por ejemplo, la de que todo lo que ocurre en Doraemon es un sueño de Nobita, que está en coma, o que Angelica, la niña que molesta al a los bebés en Rugrats, es la única que existe en la serie: el resto de niños son producto de su imaginación. También que Tom y Jerry acaban suicidándose, que el protagonista de Supercampeones pierde las piernas... 

Todas estas teorías son falsas pero, por si has escuchado alguna, te sacamos de dudas: los creadores de Rugrats aclararon que esta teoría era falsa; el capítulo de Tom & Jerry que acaba con ambos en las vías del tren existe, pero no es el último de la serie; la imagen de Oliver Atom sin piernas es falsa (y ha acabado por convertirse en un meme) y Doraemon no ha tenido un final trágico porque ni siquiera ha terminado: la serie original quedó inconclusa por la bancarrota del estudio de animación que la producía, y la versión actual todavía no ha terminado.