Las presiones por las que muchas mujeres no pueden parar el 8M, contadas en Instagram

Es el segundo año que la cuenta 'Quiero y no puedo' recopila testimonios y los comparte en redes

Las presiones sociales o laborales impiden que muchas mujeres se sumen al paro feminista del 8M. Por eso, el perfil de Quiero y no puedo creado en Instagram recopila por segundo año consecutivo testimonios de aquellas que no pueden hacer huelga, aunque lo deseen. "Es una forma de que participen en la manifestación sin estar en ella. Aunque muchas se unen de corazón, no pueden hacerlo en persona y cada una de ellas tiene sus motivos", comenta por teléfono a Verne una de sus creadoras, que prefiere no hacer público su nombre.

La iniciativa se formó "de manera algo improvisada" tres días antes de la histórica huelga de 2018 por un grupo de mujeres de diferentes ámbitos, desde el marketing, el diseño y la comunicación. En 2019 han empezado antes a recoger las experiencias personales de muchas mujeres, por lo que la participación "ha aumentado considerablemente", explican.

Aunque también han creado perfiles de Twitter y Facebook, "el potencial total de este proyecto está en Instagram", donde cuentan con más de 7.700 seguidores.

Este grupo de mujeres invitan a otras a mandar los motivos por los que no pueden parar el 8M. Pueden hacerlo por mensaje privado a la cuenta de Instagram o por correo electrónico (quieroynopuedo.mail@gmail.com). Ellas crean las ilustraciones que comparten en redes, incluyendo extractos de los mensajes recibidos.

En busca del anonimato

"Es importante que sea de forma anónima para que se sientan libres de hablar sin coacciones. Suelen estarlo por sus jefes, empresas y compañeros de trabajo, pero en las mujeres más jóvenes también ejercen un papel importante los padres y novios. Les dicen que el 8M son pamplinas", cuentan las impulsoras de esta iniciativa.

"Al comunicarse a través de un mensaje privado, el testimonio se convierte en una pequeña ventana de desahogo y nos cuentan cosas muy duras. Nosotras intentamos apoyarlas emocionalmente y buscar algo de asesoramiento legal si lo necesitan", dicen desde Quiero y no puedo.

La cuentas en redes sociales de Quiero y no puedo ha estado inactivas el resto del año y volvieron a publicar a principios de marzo de 2019. Sus creadoras están intentando buscar la forma de mantenerlas vivas el resto del año: "Hay tantas otras cosas que las mujeres querrían hacer y no pueden al margen del 8M...".