Los “batinopales”: el invento de un comerciante para que los niños coman verduras

Juan Antonio Aguilar ofrece nopales con forma de Batman y de Mickey Mouse en el mercado de La Bola, en Coyoacán

Juan Antonio Aguilar atiende el negocio familiar desde que tenía 6 años. Fotos: Darinka Rodríguez y Teresa Rodríguez de la Vega.

Incluir verduras y legumbres en la dieta de los niños es una tarea difícil para padres y madres. Pero siempre hay espacio para la innovación. Teresa Rodríguez Vega encontró este fin de semana unos nopales cortados con forma de Batman y los publicó en su cuenta de Twitter. La publicación fue retomada por varias cuentas, que recibieron miles de retuits.

“Tuve éxito con uno de mis hijos que por fin comió nopales”, relata la también académica de 40 años. “Me pareció muy ingenioso, ya que los nopales no son muy del agrado de los niños con todo y lo nutritivos que son”, cuenta, vía telefónica.

El inventor de estas piezas es Juan Antonio Aguilar, un comerciante de verduras y legumbres del mercado de La Bola, ubicado en la alcaldía de Coyoacán, al sur de Ciudad de México. “Tengo una clienta con su nieto que me dijo que no quería comer nopales y se me ocurrió usar un molde para darles otra forma y que se vieran diferentes”, cuenta el vendedor en entrevista con Verne.

Además de los célebres “batinopales”, Aguilar ofrece la versión “mickeynopales” que elabora con un molde metálico para galletas con la silueta de Mickey Mouse. “Este es un negocio y hay que tratar de darle gusto a todos”, refiere el vendedor quien corta en el momento las piezas para quien las pida.

Ubicado en el local 109 del mercado Ajusco Monserrat, conocido popularmente como el mercado de La Bola por la forma circular del edificio, el negocio de Aguilar es atendido también por Lilia, su esposa y Paula, su hija adolescente. “Ahora los niños son los que les piden a las mamás que se los compren”, señala.

Aunque el fuerte de su negocio son los aguacates, Aguilar elabora varios productos para la comodidad de sus clientes: desde sopas de verduras de varias variedades, ensalada de nopales hasta mezclas de verduras cortadas y listas para comerse. “Lo que sobra de los batinopales, los picamos y los vendemos aparte”, comenta. “También le surtimos nopales picados a taquerías”, cuenta el vendedor sin dejar de atender un segundo su negocio.

Los “batinopales” han sido un éxito entre sus clientes más pequeños y sus padres, pero también ha visto cómo los adolescentes los adquieren. “Chavitos de quince años me han comprado, dicen que les gusta la forma de Batman”, indica.

Aguilar atiende el negocio familiar de verduras desde los seis años y ahora, junto a su hija y esposa, despachan las necesidades de vegetales de los clientes de la colonia Ajusco, donde ha residido toda su vida. “Me habían dicho unos clientes que lo iban a hacer viral en Internet”, dice. “Yo no me lo creía hasta ahora que viene usted a preguntarme”, dice.

En un día normal, Aguilar vende entre cinco y diez platos de “batinopales” con ocho piezas, a 12 pesos (menos de un euro) cada uno. “Se venden más en fin de semana”, refiere. Aunque los ofrece en una bolsa de plástico envuelto, el comerciante asegura estar pensando en una manera más ecológica de venderlos. “Como le digo, hay que darle gusto al cliente”, finaliza.

Batinopales y mickenopales como parte de un platillo para desayunar. Foto: Almudena Barragán.