Los adolescentes nigerianos que graban sus propios tráilers de 'La Casa de Papel' y 'Jumanji'

Famosos como Will Smith han compartido sus vídeos

Un momento de la reinterpretación del personaje de Palermo, de 'La Casa de Papel'

Confían en “la magia del cine” para convertir una carretilla en un Porsche, una lavadora vieja en un complejo panel de mandos o unas tarrinas de helado en unos auriculares. Reinterpretando vídeos que se han hecho virales en las redes con los objetos más mundanos, han conseguido montajes que suman varios millones de visualizaciones. Los Ikorodu Bois se han curtido imitando vídeos musicales de conocidos artistas nigerianos y tráilers de películas de Nollywood, como se conoce a la industria cinematográfica de Nigeria. Cuando han puesto en su punto de mira el vídeo promocional de la última entrega de la saga Bad Boys o de la cuarta temporada de La Casa de Papel, Will Smith o Alvaro Morte (“El profesor”) se han rendido al ingenio de estos humoristas nigeriano difíciles de clasificar.

“Queremos mostrar a la gente que no se puede poner límites a la creatividad, que puedes ser lo que quieras ser, si crees en lo que haces y eres creativo. Para nosotros esa es la clave e intentamos superar nuestros límites”, explica al teléfono Tunde Sanni, el hermano mayor de dos de los actores de las recreaciones y “el cerebro detrás del grupo”. Los tres protagonistas de estas reconstrucciones no suman todavía los 40 años. En los vídeos aparecen los hermanos Malik y Muiz Sanni, de 10 y 15 años, respectivamente, y su primo Fawas Aina, de 13 años. En la sombra está Tunde Sanni que a sus 23 años, no solo monta los vídeos sino que también gestiona una de las claves del éxito de esta iniciativa: las redes sociales. Los Ikorodu Bois están presentes en todas las plataformas, aunque han hecho de Instagram una de sus principales herramientas, su cuenta roza los 600.000 seguidores.

Ikorodu es la ciudad nigeriana de la que el grupo toma su nombre, una localidad mediana situada a orillas de la laguna de Lagos. Eso la sitúa justo en frente de la ciudad más poblada de Nigeria y de todo el continente, un auténtico agujero negro urbano que absorbe la personalidad de Ikorodu y la convierte en poco más que un desahogo de la megaurbe. Tunde Sanni sabe que si no fuese por la visibilidad que les dan las redes sociales el fenómeno Ikorodu Bois sería imposible. “Solo podemos dar las gracias a todos los responsables y fundadores de las plataformas de social media”, confiesa el mayor de los hermanos con convicción, “porque nos permiten compartir nuestros contenidos, mostrar nuestro potencial y demostrar a la gente lo que somos. Si no fuese por las redes sociales, ¡oh dios mío!, seguramente estaríamos vagabundeando por las calles”.

La frescura de la propuesta de estos adolescentes es lo que ha ido cautivando primero a los usuarios nigerianos que han sido su principal audiencia hasta que el reconocimiento de los artistas internacionales les ha convertido en un fenómeno global. Desde el patio de su casa, con los instrumentos que tienen a su alcance, con la reconstrucción intencionadamente casera de los vestuarios y las caracterizaciones, con los grafismos de los vídeos y películas reproducidos en carteles de cartón y con una enorme dosis de ingenio para encontrar la vis cómica, este grupo de humoristas del siglo XXI han ido afianzando su propio estilo.

Empezaron en 2017, respondiendo al reto de otro exitoso “humorista on line”. “Casi no me acuerdo del primer vídeo, porque hace mucho tiempo, pero sí que recuerdo nuestro primer vídeo viral”, comenta Tunde Sanni. “Imitamos un vídeo que se había hecho muy popular”, explica el protavoz de los Ikorodu Bois, “en el que Kanye West bailaba una canción de un músico nigeriano”, se trataba de una escena grabada por el músico y representante de artistas nigeriano Bankulli en la que el rapero estadounidense Kanye West se arrancaba espontáneamente a bailar el tema Immediately del también nigeriano Mystro, cuando estaba en Uganda grabando un vídeo musical. “A la gente le gustó que Kanye West hiciese eso”, continúa Sanni, “especialmente estando en África. Él habló del vídeo, fue una gran sorpresa para nosotros y, de repente, se hizo viral. La gente empezó a llamarnos y el contenido circuló mucho por las redes sociales. Vimos que eso le gustaba a la gente y decidimos seguir esa línea, imitando celebrities, videos virales, vídeos musicales y trailers de películas”.

Así se han puesto en la piel de artistas nigerianos muy populares en el país y en el panorama internacional como Dremo, Zlatan o Fireboy DML o como Burna Boy o Davido, pero también en la de algunas estrellas del panorama del rap, el hip hop o el trap, desde Chris Brown hasta Justin Bieber o Roddy Ricch. Antes de la exitosa recreación de Bad Boys, los chicos de Ikorodu también se habían atrevido con el trailer de Jumanji y en el terreno de las celebridades rindieron su particular homenaje a Kobe Bryant. A pesar de que las reinterpretaciones del grupo de adolescentes nigerianos tienen un toque cómico y que acostumbran a sustituir los coches lujosos de los vídeos originales por carretillas y las ostentosas casas por edificios a medio construir, el mayor de los hermanos insiste en el respeto con el que se enfrentan a sus revisiones. “No pretendemos ridiculizar a nadie”, puntualiza Tunde Sanni, “ni la forma en que cada uno se comporta. Creemos que todo el mundo está en su derecho de expresarse y de mostrar al mundo cómo es. Usamos las cosas que tenemos a nuestro alcance y si queremos pasar un mensaje es que no necesitas tener grandes cosas, para hacer vídeos originales. Como si lo que tienes a mano es una carretilla y eres capaz de que simule un Lamborghini. Pero no pretendemos ridiculizar a nadie, sólo queremos mostrar nuestra creatividad”.

Uno de los éxitos de Ikorodu Bois ha sido que algunos de los personajes a los que han imitado han acabado reconociendo su talento y ayudando a la difusión de sus vídeos y de su iniciativa. El rapero estadounidense Roddy Ricch, retuiteó la recreación del vídeo musical de su canción The Box, y se ha colocado prácticamente en los cinco millones de reproducciones en Twitter. La respuesta del reparto de La Casa de Papel ha ayudado a que la pieza más reciente de los Ikorodu Bois haya superado rápidamente los dos millones y medio de reproducciones la red de microblogging. El ejemplo más claro de ese apoyo ha sido el de Will Smith. El actor estadounidense compartió la reinterpretación del trailer de Bad Boys en su cuenta de Instagram y ha sido reproducida más de 7,2 millones de veces.

“Hemos recibido muchos mensajes de motivación y algunas críticas”, confiesa Sanni. “Con el vídeo de Will Smith, por ejemplo”, continúa, “nos pusimos muy contentos y evidentemente le estamos muy agradecidos. Madre mía, nos mostró tanto cariño”. Tunde asegura que otras personalidades también han compartido sus contenidos y han hablado de ellos y que, junto a la atención de algunos medios, eso les ha permitido tener una numerosa audiencia, aunque también reconoce que han recibido críticas. “No creo que sean críticas a la creatividad”, comenta quitándole importancia, “hay mucha gente a la que le gusta criticar y hay mucha gente también que se preguntan qué están haciendo estos jóvenes, cuándo han empezado, de dónde han salido. A veces nos critican porque nos vestimos como chicas siendo chicos y hay gente que no llega a entender la razón por la que hacemos esto”.

Tunde Sanni “el cerebro detrás Ikorodu Bois” comparte cuál es motivación del grupo: “Nuestro sueño es ser actores de Hollywood, y con la ayuda de Dios, podremos hacer realidad el sueño”. El mayor del grupo apela a la creatividad una y otra vez, es su principal argumento, que completa con la innovación. “Creo en la constancia, en la posibilidad de mejorar, en la confianza en lo que haces, en que con creatividad puedes llegar a hacer lo que te propongas y puedes llamar la atención de la gente sin grandes medios, que puedes aprovechar Internet con imaginación. Así es como nuestros vídeos han ido cambiando desde 2017”, valora Sanni. Más allá de los objetivos personales, el mayor de los Ikorodu Bois también considera que su experiencia transmite algunos mensajes: “Nosotros hemos querido demostrar lo que los jóvenes pueden llegar a hacer. Hemos usado nuestros recursos y nuestras herramientas para pasar un mensaje a la gente: incluso en los slums hay talento”.