El gesto en antena que ha puesto a los franceses a debatir sobre el "no es no"

Ella le negó un beso y él decidió dárselo en el pecho sin preguntar

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Estar 35 horas seguidas en antena es un reto para un presentador de televisión. El pasado jueves 13 de octubre, el francés Cyril Hanouna comenzó este desafío en las pantallas del canal C8. Pero estos días, su programa no está dando que hablar por lo complicado que es rellenar un día y medio de directo (los espectadores pudieron ver incluso a Hanouna echar una cabezadita) sino por una escena en la que uno de sus colaboradores acabó dando sin permiso un beso en el escote de una actriz después de que ella se negara a besarlo a él.

Era poco más de la 1 de la noche y Hanouna y su equipo llevaban casi 12 horas en directo y les quedaban por delante otras 23. El guión tenía preparado una sketch de humor basado en el robo que sufrió Kim Kardhasian en París hace unas semanas, protagonizado por una bailarina con un físico parecido al de la celebrity estadounidense y otro famoso presentador francés, Jean-Michel Maire. Cuando acaba “la acción”, Hanouna sugiere a Soraya Riffy que dé un beso a Maire.

Ahí comienzan unos minutos bochornosos que acaban con la ya famosa escena que encabeza este artículo: ella se niega, Maire dice “¡ha dicho que sí!” y ella vuelve a decir que no decididamente porque hay "alguien" viéndola por televisión. El presentador intenta hacer la gracia y se ofrece a taparles para que no les vean las cámaras. Soraya Riffy no sabe dónde meterse hasta que Jean-Michel Maire dice “venga, un poquito, un poquito” y se dobla sobre ella, que retira la cara. Él acaba besándole un pecho y, entre jiji y jaja, Cyril Hanouna tacha el acto de inadecuado y le obliga a disculparse.

La polémica tardó en extenderse lo que los franceses en despertarse al día siguiente. Algunos televidentes ya denunciaron el gesto en redes sociales esa misma noche pero las críticas crecieron la mañana del viernes. A las denuncias públicas por el acoso se unió a través de su cuenta de Twitter Laurence Rossignol, la ministra francesa de Familia, de la Infancia y de los Derechos de la Mujer. “Incluso en una emisión de entretenimiento, cuando una mujer dice no es no. He informado al CSA de esta agresión sexual”.

El CSA [Consejo Superior Audiovisual] no tardó en pronunciarse y, también a través de Twitter, anunció que había recibido más de 250 quejas sobre la emisión y que elaboraría un informe. Algunas de esas quejas se organizaron a través de grupos de activistas en las redes sociales, como el colectivo Osez le feminisme!, que explicaba cómo denunciar la emisión,

"El CSA ha recibido más de 250 avisos sobre la emisión "Las 35 horas de Baba". Realizaremos una informe próximamente".

Los medios franceses - y los internacionales- han repetido el vídeo durante los últimos días, a veces acompañados de debates interesantes sobre consentimiento, agresiones sexuales y el “no es no”. En redes sociales, la postura más extendida ha sido la del rechazo al gesto del presentador. Aunque también hubo quien culpó al escote de Soraya Riffy. A estos últimos, muchos les afearon culpabilizarla a ella y juzgarla por su físico.

"Cuando uno ve las reacciones de apoyo a Jean-Michel Maire, no sorprende que las víctimas no se atrevan a quejarse. Hay trabajo por hacer".

"A ver si lo entiendo bien, como la chica era una "bimbo", ¿Jean-Michel Maire tiene derecho a comérsela sin su consentimiento?"

"5 años de prisión y 75.000 euros de multa. 20 años inscrito en el fichero de autores de infracciones sexuales".

Soraya Riffy -que tiene 21 años, es de Marsella y es bailarina- alimentó la polémica durante el fin de semana y subió una fotografía con Jean-Michel Maire pidiendo que cesaran las críticas. En su publicación de Facebook atribuyó lo ocurrido a “sus pulsiones masculinas”. En una entrevista que dio a Slate durante el fin de semana, aseguró que él estaba destrozado: “Su hija no quiere volver al colegio por miedo de que traten a su padre como un pervertido. Le he dicho que no presentaré ninguna queja contra él, que no quiero ni su dinero ni arruinar su carrera”. También aseguró que quería regresar a la televisión para demostrar que no es una bimbo (palabra que se usa para hablar de alguien con un físico espectacular pero no muy inteligente).

"A pesar del ruido, él sigue siendo una persona con la que he disfrutado durante mi presencia en el escenario. Que pare el agobio. Este es un hombre respetuoso y no merece ningún castigo a pesar de sus pulsiones masculinas."

La noche del lunes al martes, los dos protagonistas de la polémica volvían a verse en un plató de televisión, aunque en un ambiente menos festivo, para escenificar el arrepentimiento de él y el perdón de ella. Jean-Michel Maire terminó llorando ante la cámara y disculpándose por su “gesto inapropiado”. También dijo que estos días se le había juzgado con palabras muy violentas. “Creo que respeto a las mujeres todo lo que puedo”, aseguró. Riffy aceptó sus disculpas y dijo que no se había sentido agredida, aunque sí molesta y que le parecía una falta de respeto. Y recordó que cuando una mujer dice no, quiere decir no.

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