La revuelta africana contra el 'blanco salvador'

Las pretendidas memorias de la actriz Louise Linton desencadenan protestas en redes por la imagen ofrecida de Zambia

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Una joven blanca, europea, con la mayoría de edad recién cumplida que se va a un país africano para hacer frente a la crisis existencial provocada por la muerte prematura de su madre. La vocación caritativa por un lado y los estereotipos sobre el África salvaje y exuberante, por un lado, y la violenta y oscura, por otro.

Estos son los ingredientes perfectos del discurso de los lugares comunes sobre el continente negro. También son los elementos del libro In Congo's Shadow: One Girl's Perilous Journey to the Heart of Africa (En la sombra del Congo: El peligroso viaje de una chica por el corazón de África), escrito por la actriz escocesa Louise Linton.

Esta vez, sin embargo, esta narrativa repetida a menudo en la literatura y el cine occidentales, se ha encontrado con una resistencia la de los usuarios de las redes sociales, en su mayor parte africanos, que han mostrado su rechazo a la reproducción de estos estereotipos. Lo han hecho a través de la etiqueta  #LintonLies. Han generado lo que algunos han llamado una tuitormenta que en los últimos días ha pasado de la indignación a la mofa.

“Traté de no pensar en lo que los rebeldes harían a la 'muzungu delgada blanca con el pelo largo de ángel' si me encontraran. Apretando la mandíbula para evitar que me castañetearan los dientes, cerré los ojos con fuerza y recordé cómo había llegado a convertirme en el personaje central de esta historia de terror”. Es uno de los pasajes de la actriz que más han molestado en las redes. De hecho, Linton publicó un libro hace más de dos meses, In Congo's Shadow: One Girl's Perilous Journey to the Heart of Africa, que pasó absolutamente desapercibido, pero el pasado 1 de julio la misma autora escribió en el diario británico The Telegraph una especie de resumen de su volumen de memorias.

En él, cuenta su experiencia en Zambia. Llegó al país en 1999, según su testimonio, cuando tenía 18 años, para enseñar inglés en una aldea, durante un año sabático desencadenado por la muerte de su madre.

La propia actriz explica en el artículo sus motivaciones con un tono que se corresponde completamente con el discurso del “blanco salvador”: “Había llegado a África con la esperanza de ayudar a algunas de las personas más pobres del mundo”. Después, según su relato, se vio atrapada por las escaramuzas periféricas del conflicto del Congo. Narra la noche en la que se ocultó de los rebeldes, iniciando el texto de manera ilustrativa: “La bóveda de la densa selva sobre mí, había eliminado la más mínima luz de la luna que pudiera haber y me sumergió en la negrura profunda del monte de Zambia”.

Como no podía ser de otra manera, en el relato aparece la niña, la que robó el corazón de Linton, una niña de seis años, huérfana y con VIH llamada Zimba. Sus súplicas fueron las que llevaron a la actriz a renunciar a la huida cuando las cosas se pusieron feas, aunque al final, solo como alternativa a la muerte tuvo que marcharse dejando atrás a la niña.

Louise Linton en el thriller 'Intruder', estrenada a finales de junio en Estados Unidos

La actividad profesional de Louise Linton incluye diecinueve títulos como actriz. Se trata de películas de las cuales Leones por corderos es, seguramente, la más conocida; capítulos de series de televisión como CSI: Nueva York y Caso abierto, entre otras; y telefilmes. Y también aparece como productora o productora ejecutiva de cinco películas, de las cuales solo se ha estrenado Intruder.

Se pueden leer en la columna de The Telegraph frases representativas de ese discurso estereotipado: “Pero pronto aprendí que África está plagada de peligros ocultos. Presencié actos de violencia irracional, contraje la malaria y tuve encuentros cercanos con leones, elefantes, cocodrilos y serpientes”. Y, como no, sobre cómo le marcó su experiencia africana: “Mi tiempo en Zambia y, especialmente, aquella larga noche en la clandestinidad, se imprime en mi mente como el momento en el que se definió mi mayoría de edad. Fue el punto en el que reconocí definitivamente la fragilidad de la vida, que había empezado a conocer por la muerte de mi madre”.

El broche final debía ser suficientemente sensacionalista: “Incluso en este mundo, al que se supone que pertenezco, todavía me siento a veces fuera de lugar. Cada vez que esto sucede, sin embargo, trato de recordar a una niña con VIH, sonriente y sin dientes cuya mayor alegría era sentarse en mi regazo y beber de una botella de Coca-Cola. Zimba me enseñó muchas palabras bonitas, pero la que más me gusta es nsansa. Felicidad”.

El lunes la indignación estalló en las redes y los mensajes en #LintonLies se desataron por completo.

(Por favor lea: #LintonLies es una engañosa apropiación de #Zambia. Por favor, corrija el agravio)

(En toda su historia, Louise Linton sólo menciona un niño, una huérfana que vive con el VIH. Intentando estereotipar África, ¿eh?)

Algunos usuarios de las redes se han dedicado a desmentir algunos de los datos que aporta Linton, los posibles contendientes, los animales de los que habla, incluso la climatología.

(¿Arañas de lluvia de doce pulgadas de ancho? Sin comentarios. Nunca las ha habido en el Lago Tanganika)

Pero más allá, de estos intentos de corrección, la crítica se ha convertido en sátira, o más bien en mofa. Y da la sensación de que las acciones de unos tuiteros han ido llevando a otros a afinar el ingenio.

(Lo único que falta en la jungla de @LouiseLinton es Tarzan balanceándose para ir en su auxilio)

(Era la noche anterior a la temporada del monzón, estaba en las densas selvas de… (lanza un dardo a un mapa? Zambia)

Como no podía ser de otra manera, Barbiesavior no podía faltar a la cita. Esta cuenta pone a la muñeca Barbie en las situaciones ridículas que genera el discurso paternalista y deformador sobre África, la narrativa del África indómita e incógnita, el África salvaje, peligrosa pero cautivadora. Es decir, el discurso, letra por letra que ha adoptado con gusto Louise Linton.

Su aportación ha sido una reproducción de la escena en la que Linton comparte una Coca-Cola con Zimba, ante la atenta mirada de una de las arañas descomunales que refiere la actriz.

Por cierto, Zimba ha sido una de las principales protagonistas de toda esta oleada de críticas. La niña desdichada y agradecida es la protagonista de muchos de los mensajes, seguramente, porque es el personaje más grotescamente estereotipado que Linton describe.

Pero el papel de la pequeña en esta campaña no ha quedado ahí. Se ha creado un perfil que simula su identidad y después de presentarse no ha podido resistir la tentación de recontar la historia desde su punto de vista.

(Chicos, estoy bien)

(Nunca podré olvidar el generoso regalo de la lata de Coca que ha mantenido a mi familia hasta que he estado preparada para casarme)

La etiqueta ha sido tendencia, fundamentalmente, en Zambia durante los últimos días, desde el que lunes comenzó a utilizarse de manera generalizada, aunque también puntualmente en otros países anglófonos del continente, como Kenia, Sudáfrica o Nigeria. La atención se ha centrado también en Reino Unido, donde se ha publicado el polémico artículo, y en Francia y en diferentes ciudades de Estados Unidos.

Imagen de la herramienta Trendsmap que muestra los lugares en los que más intensamente se estaba tuiteando #LintonLies el miércoles

La repercusión de la polémica en las redes ha llevado a algunos medios a reflejar este desencuentro y a algunos, incluso, a tomar partido. OkayAfrica.com, un magacín digital especializado en cultura urbana en el continente africano, ha llegado a calificar el artículo como “la pieza más tonta y más atroz escrita sobre África en el Siglo XXI” y las memorias en las que se basa como “unas desconcertantemente idiotas y seguramente inventadas memorias”.

Por su parte, The Guardian, además en la iniciativa en las redes sociales, también ponía el acento en el discurso exageradamente deformado de la autora. Y otros medios como The Daily Mail simplemente se hacen eco de la polémica y de las críticas que los usuarios de Twitter han vertido sobre la autora. La lista de medios internacionales que se han hecho eco continúa aumentando. E, incluso, BuzzFeed ha publicado una sátira del artículo de Linton bajo el título “How My Dream Gap Year In Europe Turned Into A Nightmare” (Cómo mi año sabático de ensueño se convirtió en una pesadilla), parafraseando el original pero cambiando el punto de vista.

Ella, Louise Linton llegó, durante la jornada del martes a publicar varios tuits mostrando su descontento por lo que consideraba que era una mala interpretación de su obra. Aseguraba que sus intenciones eran buenas y que respetaba enormemente a los ciudadanos de Zambia y estaba agradecida al país por las experiencias que había vivido.

Durante la jornada del martes, sin embargo, el perfil de la actriz fue suprimido, después de que hubiese bloqueado a algunos usuarios que la habían mencionado en sus mensajes críticos.

(Louise Linton escribió sobre su mala experiencia en Zambia. Una Zambia muy diferente. Pedí algunas respuestas y he sido bloqueada)

A partir de ahora como dice una tuitera, el uso exagerado de los estereotipos sobre África ha cambiado de nombre, se le llamará "hacer un LintonLie".

Ahora tenemos un nombre para cualquier falso y dañino estereotipo sobre África. Será conocido como una "MentiraLinton"

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