A partir de ahora tu empresa será responsable del estrés en el trabajo

La nueva norma mexicana considera las cargas excesivas de trabajo, la violencia laboral y el liderazgo negativo

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Ilustración: Getty.
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Cuando Edmundo Gómez se quedó sin empleo se sintió "liberado de una situación esclavizante". El editor relata que trabajaba más de diez horas al día sin parar. "Al llegar a casa no podía ni disfrutar de ver una película o hacerme de comer por agotamiento. La vida perdió todo su sabor”, cuenta a Verne el ex empleado de una casa editorial de 31 años. “Pasé cinco meses con una jefa que me gritaba todo el tiempo y que me daba fechas de entrega que resultaban imposibles de cumplir”, detalla el también redactor.

Situaciones como la que vivió Gómez estarán reguladas a partir del 23 de octubre por la nueva norma oficial mexicana (NOM-035-STPS-2018), elaborada por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. Las cargas laborales excesivas, el hostigamiento, el acoso en los lugares de trabajo, así como las rotaciones de horarios que no permitan el descanso de los empleados estarán prohibidas. Las sanciones para las empresas que incumplan esta normativa irán de los 26.767 hasta los 535.350 pesos (entre 1.400 y 28.000 dólares, aproximadamente).  

El estrés laboral pasa facturas muy caras a la salud de los empleados. Mónica Carranza, dedicada a la planeación de eventos, terminó en el hospital de emergencia y tuvieron que extirparle la vesícula biliar. De acuerdo con sus médicos, esto derivado de un poco saludable estilo de vida. “Comía lo que podía a la hora que podía, me guardaba muchos corajes con tal de no dañar la relación con los clientes y me desvelaba mucho”, cuenta la trabajadora de 42 años. El horario laboral, detalla Carranza, no solo era en su lugar de trabajo, sino que continuaba en su casa. “Me empezaban a llamar desde las siete de la mañana para pedirme cosas”, recuerda.  

La Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca en un estudio que dependiendo de la intensidad, el estrés laboral puede tener efectos distintos. Los síntomas van desde migrañas hasta hipertensión arterial y cardiopatías. Así, del total de los trabajadores, en México se tiene un índice de estrés de 75%, el más alto de los países evaluados por la OMS.

Pablo Lezama, director de la Asociación Mexicana de Empresas de Capital Privado (AMECH) dice a Verne que la implementación de esta norma permitirá a los empleados estar más conscientes de su situación laboral. “Los trabajadores deberán de apropiarse de sus derechos y hacerlos valer”, señala. 

Conductas tóxicas y acoso laboral

Según el documento publicado en el Diario Oficial de la Federación, el liderazgo negativo y las relaciones de presión o acoso sobre trabajadores, hostigamiento y malos tratos, están prohibidas. El empleador y los gerentes encargados de cada área deberán ser los responsables de dar a conocer los protocolos para atender estas situaciones e informar a los miembros de la empresa que pueden denunciar.

Gómez, por ejemplo, siempre ha catalogado como normal que haya presión en el trabajo, al punto de padecer depresión sin ser consciente. “Mi jefa era de las que te gritaba tus errores delante de todos, pero en muchos trabajos en los que he estado así es”, dice. Por su parte, María Hernando, directora de Núad SPAmóvil, una firma que busca combatir los problemas de estrés laboral en otras empresas, dice en entrevista que han identificado que muchos trabajadores no se dan cuenta cuándo tienen demasiado trabajo. “No tiene que ver con el compromiso, no hay correlación con la productividad, si el trabajador está agotado no va a producir más”, señala.

Hernando asegura que esta norma es positiva, ya que permitirá identificar los liderazgos negativos y dejar constancia. “Cuando una persona permite que haya burlas o descalificaciones es negligente y la norma busca que los trabajadores lo sepan evaluar y en su caso, denunciar”, comenta.

Para el director de la AMECH, el reto es acabar con una cultura laboral que fomenta el abuso silencioso. “Se trata de una cultura que se debe evitar o no dejaremos de tener los peores niveles y al mismo tiempo, no mejorar”, comenta. Rosario Arias, empleada en un corporativo financiero hasta hace unos meses, cuenta que recibía reclamos por no “ponerse la camiseta”, en términos de su supervisora. "Poco a poco empezaron a ponerme muy nerviosa y terminé despedida y con un grupo de abogados alrededor”, detalla.

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El acoso sexual también se castiga

La NOM 035 que entra en vigor este miércoles no contempla explícitamente el acoso u hostigamiento sexual, pero si hay hostigamiento de esta clase implícito se incumple con esta norma y otro protocolo publicado en 2016, según dice a Verne Andrea Medina Rosas, abogada experta en temas de género. “El hostigamiento sexual se considera una forma de discriminación que atenta contra la igualdad en el ámbito laboral y que incumple la Ley Federal del Trabajo”, precisa.

El artículo 3 Bis de esta ley detalla que el hostigamiento y el acoso sexual están prohibidos, ya que atentan contra el derecho de los trabajadores a tener un trabajo digno. Angélica (que prefiere mantener su apellido reservado) vivió un hostigamiento que no supo identificar por parte de uno de sus supervisores. “Siempre me decía que saliéramos juntos, era muy insistente y que así me iba a ir mejor”, cuenta. “Yo no pensé que fuera hostigamiento sexual porque nunca me tocó, pero me hacía sentir mal, había días en que no quería ir a trabajar”, comenta.

Las normas y leyes que ahora tendrán que proporcionar espacios de bienestar a los empleados aún tienen un tiempo de prueba. “Las cosas no cambian de la noche a la mañana, pero se tiene que empezar”, dice el presidente de la AMECH. Según el INEGI, en México existen más de 4,2 millones de empresas que tendrán que cumplir esta nueva normatividad a partir de este miércoles.

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