Entre lo divino y lo tróspido: las mejores frases de 'Quiero ser monja'

“Para mí es complicado entregar el móvil porque me gusta mucho rezar con él”

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Hemos tenido docurealities sobre familias gitanas (Los Gipsy Kings), sobre famosos de diverso pelaje (Alaska y Mario o We love Tamara), sobre jóvenes dándolo todo en la costa mediterránea (Gandía shore)… Pero la última vuelta a la telerrealidad es un programa que busca sorprender al público no por su retrato de un mundo de lujo y desenfreno, sino centrado en algo que representa más bien todo lo contrario. Quiero ser monja, emitido los domingos por la noche en Cuatro, sigue a cinco jóvenes que sienten la llamada de la vida religiosa e inician una estancia de seis semanas como aspirantes -paso previo a ser novicias y luego monjas- en congregaciones de Madrid, Alicante y Granada para averiguar si su vocación es real.

En el primer programa asistimos a la presentación de las protagonistas y a sus dos primeros días en un convento de Granada: Juleysi es fan de Totoro y tiene novio desde hace tres años; Paloma pertenece a una familia muy numerosa y tiene clara su vocación; Janet y Jaqui son hermanas e hijas de una especialista en terapias alternativas que cura con piedras, y Fernanda fuma, bebe y le encantan los chicos.

Alejado del tono habitual de otros programas de la misma productora como ¿Quién quiere casarse con mi hijo? o Un príncipe para tres princesas, Quiero ser monja trata a sus protagonistas con un respeto no exento de humor, pero a años luz de los montajes que convierten a los citados realities en una sucesión de gags tronchantes. No le ha hecho falta: durante su emisión generó más de 30.000 tuits, lideró la lista de trending topics en España y, sin necesidad de efectos de posproducción, la decisión de las veinteañeras protagonistas resultó tan chocante para muchos espectadores que su naturalidad se convirtió en carne de meme y retuit.

Recopilamos algunos de los mejores momentos del docushow donde fe y trospidismo se dan la mano.

- “Recibí la llamada con 12 años, en mi primera visita a un convento de verdad”. Juleysi.

- “¿Te acuerdas de que te dije en segundo de la ESO que había querido ser monja?”. Juleysi, al explicarle a su novio Alberto que va a meterse en un convento.

- “Yo lo tengo claro, Cristo es mi hombre”. Paloma.

- “Para mí Cristo está vivo y como soy una mujer me he enamorado de él”. Paloma.

- “Me encanta abrazar árboles”. Janet.

- “Voy a echar de menos… Creo que la ropa, ponerte unas mallas, unos pantalones pitillo…”. Jaqui.

- “Yo siempre, desde pequeña, más que a Dios siempre me dirijo a Jesús. Considero a Jesús mi amigo en el sentido de que pensamos lo mismo”. Jaqui.

- “La Biblia no es un libro que piense 'me lo tengo que acabar porque tengo que ver qué pasa al final', no”. Jaqui.

- “También se puede limpiar el váter con amor” Jaqui.

- “No sería la primera que ha dejado a un novio fuera y al final el señor ha podido más”, dice una monja sobre Alberto y Juleysi.

- “El hábito no es mi favorito, porque a mí me encanta el de la madre Teresa de Calcuta, pero no está mal”, Paloma.

- “Empiezas a sentir sobre todo por este sector de aquí… (se toca el corazón) como un fuego”. Fernanda.

- “Janet y Jaqui son como super profundas filosóficamente hablando. Están muy nutridas de todo, son muy variadas”. Paloma.

- "Para mí lo más importante, aunque suene muy friki y muy raro y la gente no me va a entender y van a pensar que estoy loca, para mí lo más importante es Dios”. Fernanda.

- “¿Por qué Dios me eligió a mí? No lo sé, porque me considero una persona muy insignificante, bastante pecadora y no del todo buena”. Fernanda.

- “Pensaba: 'Estoy loca. Me imagino que Dios me habla, ¿estoy loca?'. Tuve que hablar con sacerdotes, y me dijeron que esto era una llamada muy clara”. Fernanda.

- “Para mí es complicado entregar el móvil porque me gusta mucho rezar con él”. Fernanda.

- “El último cigarrillo que fumé fue en la puerta del convento. Lo arrojé al suelo, lo pisé y dije: 'Nunca más. Por ti, señor'. Marian, monja.

- “Levantaría miles de centímetros de la falda del uniforme. Medias no uso nunca porque se caen, se rompen… las odio. Y los mocasines han elegido los más feos que había”. Juleysi al recibir el uniforme.

- “Qué cruz más bonita, es super elegante, pega muchísimo… Me encantó”. Juleysi al recibir un colgante con un crucifijo.

- “Además de guapas, son guapas de corazón. Claro, la guapura mayor es la de corazón”. Gloria, monja misionera.

- “De Fer no entiendo qué hace aquí. Es que debería ser ya monja, parece la Wikipedia”. Juleysi, sobre Fernanda.

- “Lo de no llevar maquillaje… entiendo que es vanidad, pero ¡ya llevo un uniforme! ¿Qué más quieren de mí?” Juleysi.

- “¿Creéis que las monjas se duchan en bikini?”. Janet.

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