Final feliz para la peregrina alemana y su perra, gracias a la ayuda ciudadana

Anouk estuvo dos semananas perdida y la movilización de los vecinos, a través de la asociación Mundo Vivo fue fundamental para encontrarla

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Foto cortesía Mundo Vivo ORG
Foto cortesía Mundo Vivo ORG

Martina Herfurth, la peregrina que perdió a una de sus perras mientras hacía el Camino de Santiago, ya está en casa con Anouk y Danger. El pasado 6 de octubre, después de celebrar una cena de despedida, puso rumbo a Alemania feliz y con sus dos perros.

Herfurht llevaba dos semanas en el oriente de Asturias tratando de localizar a su perra Anouk, que había corrido despavorida después de escuchar un cohete y se encontraba desaparecida cerca de Llanes. Para dar con ella fue fundamental la ayuda que le prestaron desde la ONG Mundo Vivo y la movilización, a través de las redes sociales, de cientos de vecinos de la zona que ayudaron a la peregrina de forma desinteresada.

"Hay gente que nos dice que hay muchos casos de perros desaparecidos y que no nos volcamos igual con todos. Pero eso no es cierto", explica a Verne por teléfono Luis Bernardo, presidente de Mundo Vivo. "Nosotros nos implicamos en la misma medida que se involucra el dueño. Cuando acudí a la primera batida que se organizó y conocía en persona a Martina, vi su desesperación. Me contó que había dejado su trabajo en Alemania para buscar a su perro y entendí que su búsqueda iba en serio".

Martina, Anouk y Luis tras el feliz reencuentro. Foto cortesía Mundo Vivo

Sin embargo, desde el principio fueron conscientes de que no iban a poder hacerlo solos. Anouk, una mezcla de husky siberiano y pastor ruso, "es una perra muy asustadiza y no se iba a acercar fácilmente a la gente", explica. "Era como buscar una aguja en un pajar así que, lo publicamos en nuestro Facebook, y también nos pusimos en contacto con los medios locales. Ellos nos permitirían llegar a la gente de la zona, a cuantos más mejor".

Bernardo, de 50 años, además de presidir Mundo Vivo dirige una clínica veterinaria en la localidad de Llanes y allí se encontraba trabajando cuando recibieron el aviso definitivo. "Fue una clienta la que nos avisó. Su padre, un señor de 80 años, la había visto cerca de Celorio", recuerda. "Cogí inmediatamente mi coche y me fui para allá con mi asistente, pero nada más vernos la perra salió corriendo y se agazapó en el bosque".

Después de avisar por teléfono y Facebook al grupo de voluntarios más cercano que estaba colaborando en la búsqueda, consiguieron rodear con coches y motos el perímetro del bosque hasta que llegó Martina - "fueron los 25 minutos más largos de mi vida"- y al llamar a Anouk en alemán, la perra respondió. "Fue muy emocionante", recuerda Bernardo. "Martina se echó a llorar, yo también... Fue una explosión de alegría enorme".

Durante el tiempo que ha durado la búsqueda Martina se ha encontrado con una extraordinaria red de solidaridad. Francisca una vecina de Cantabria de origen alemán -que había conocido casualmente cuando hacía el Camino- ha ejercido de traductora para ella. Además, en las batidas que organizaron unos chicos del municipio de Colombres pusieron a su disposición un apartamento para que no tuviese que pagar alojamiento.

"Vine a España como una turista más y me voy conociendo una cultura y a sus gentes", explicó la joven en su despedida a su grupo de voluntarios más cercano. "Durante la búsqueda", recuerda Bernardo, "teníamos un grupo de WhatsApp de coordinación que se llamaba Anouk, ahora Herfurth ha cambiado el nombre y lo ha titulado Mi famila española".

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