Una serie analiza la presencia de las mujeres en el sector de los videojuegos: "No se han ido. Las han echado"

Los diez capítulos de 'Nerfeadas' podrán verse en YouTube

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Un fotograma del primer capítulo de la serie
Un fotograma del primer capítulo de la serie

El lunes 2 de marzo se estrenó la serie documental Nerfeadas en YouTube. El proyecto, dirigido por la periodista Marina Amores y guionizado por la crítica cultural Marta Trivi (colaboradora en Verne), denuncia el machismo en el sector de los videojuegos en España a través del testimonio de diversas profesionales.

Las reacciones al primer capítulo, que en cuatro días rondaba las 6.500 visualizaciones, han mostrado una gran polarización: mientras muchos usuarios de redes sociales y comentaristas en medios de comunicación lo recibían con agrado, otros respondían, precisamente, con un tono machista, como demuestra una recopilación compartida por la propia Marina Amores en redes sociales.

¿Qué es Nerfeadas?

El nombre de Nerfeadas remite directamente a la jerga de los videojuegos. Especialmente en el título Overwatch, "nerfear" significa reducir o disminuir el poder de un personaje o elemento. Justo lo que, según las creadoras de la serie, sufren las mujeres en la industria.

De momento, solo hay un capítulo disponible de los diez que componen la serie, pero el resto se irán subiendo cada dos semanas a YouTube y podrán verse de manera gratuita. A lo largo de los capítulos iremos conociendo el testimonio de más de 20 mujeres de distintos ámbitos de la industria. "Si no creen a una, puede que crean a más de 20", dijo Marina Amores en la presentación del proyecto en Barcelona.

El capítulo inaugural analiza algunos de los obstáculos que bloquean la entrada de las mujeres en el mundo de los videojuegos. Uno de los testimonios es el de Rocio Tomé, programadora y cofundadora de FemDevs, una asociación que busca dar espacio y visibilidad a las mujeres en el desarrollo de videojuegos.

Según Tomé, la barrera que encuentran las mujeres para entrar en el desarrollo de los videojuegos es doble: por un lado, a la hora de decidir qué estudiar les faltan referentes, y por el otro, la masculinización de los puestos de trabajo. "La mayoría de las aptitudes y conocimientos que se piden suelen estar más relacionados con el mundo masculino", reflexiona Tomé en el vídeo.

Estas palabras aluden a la existencia de una bro culture ["cultura de colegas"] en las empresas de videojuegos. Una de las primeras personas que hablaron de la existencia de esta cultura fue Cecilia D'Anastasio en un artículo publicado en el medio especializado Kotaku. Según comentaba, al menos media docena de sus fuentes emplearon esos términos para referirse un ambiente de sexismo en las empresas que priorizaba siempre a los hombres, otorgándoles ascensos, privilegios, carta blanca y hasta protección.

En esta primera entrega de la serie también se habla del "síndrome del impostor", un fenómeno psicológico por el cual algunas personas tienen dificultades para aceptar sus logros y viven con miedo a ser descubiertos como unos impostores en su puesto de trabajo. Es una sensación que afecta un 18% más a las mujeres, según un informe encargado por Access Commercial Finance en Reino Unido, y que, a la vista de los testimonios en Nerfeadas, comparten muchas mujeres en el sector de los videojuegos.

Otro de los testimonios en este primer capítulo pertenece a Valeria Castro, presidenta de la Asociación de Empresas Productoras y Desarrolladoras de Videojuegos de España, cofundadora y directora ejecutiva de Platonic Games, y una de las pocas mujeres en la dirección de una empresa de desarrollo de videojuegos.

En el episodio, Castro narra algunas de sus experiencias en trabajos anteriores. "Había una época en que lloraba todos los días porque no quería ir a trabajar. (...) Todo el día era pelear. (...) Con el que no quería hacer su trabajo porque se lo había pedido yo (...). Estaba el que te quería hacer un masaje (...) Y después estaba el jefe que me reñía porque me estaba intentando hacer un masaje".

Proyectos que analizan el machismo

El estreno de la serie no solo coincide con la semana en que se celebra el Día de la Mujer -"no estaba planeado, pero es una buena manera de reivindicarse", afirma Marina Amores-, sino también con la semana en que se ha presentado el Libro Blanco del Desarrollo Español de Videojuegos 2019 .

Y los datos de este estudio ilustran el acceso desigual de las mujeres al desarrollo de videojuegos: mientras el 41% de los jugadores son mujeres, solo el 16% de los trabajadores en la industria lo son.

Otro de los detalles que más se han comentado en los últimos días no es que ese porcentaje sea bajo, sino que además representa una caída con respecto a los datos del año anterior. El Libro Blanco del Desarrollo Español de Videojuegos 2018 situaba ese porcentaje en el 16,5%, medio punto más que las últimas cifras.

Este tipo de estudios, que ponen cifras a los testimonios de Nerfeadas, han sido habituales en los últimos años. Uno de los más comentados fue el del medio especializado Gamasutra, que en 2014 expuso las notables diferencias salariales entre hombres y mujeres en Estados Unidos. Mientras los hombres cobraban una media de 85.704 dólares, las mujeres ganaban una media de 72.882 dólares.

¿Qué podremos ver en el resto de capítulos de Nerfeadas?

En 2014 también se produjo en Estados Unidos el famoso #gamergate (GG), un enfrentamiento entre quienes demandaban una mayor apertura para las mujeres en los videojuegos y quienes participaron en campañas contra quienes demandaban una mayor apertura. Marina Amores ha comentado que uno de los próximos capítulos de la serie abordará ese caso.

En la presentación en Barcelona de la serie, que ha sido autofinanciada, su creadora también adelantó que en un episodio aparecerá delante de la cámara leyendo los correos electrónicos y las cartas que estudiantes y profesionales le mandaron sobre sus experiencias en la industria y que no se han hecho públicos por miedo a que se supiesen sus nombres.

Y es que no todas las mujeres pueden compartir sus experiencias abiertamente, como hace Valeria Castro en el primer capítulo merced a su visibilidad y al cargo que ocupa. En este sentido, Laura González, programadora y coordinadora de FemDevs, denunció en la presentación barcelonesa que "si una mujer denuncia, se queda sola".

Por ese motivo, los asistentes en Barcelona quisieron saber qué medidas deben tomar las profesionales dentro del sector. Después de unos segundos de silencio, Marina Amores respondió: "Si te fijas, estás echando la responsabilidad en nosotras, y tenemos que poner el foco en quien lo perpetúa y en quien no hace nada. (...) No es nuestra responsabilidad. Pongamos más el foco en ellos".

Las plataformas también comparten una gran responsabilidad, según Marina Amores. "Las plataformas no nos protegen tampoco (...). No se solucionaría el problema, pero al menos nosotras tendríamos una plataforma para hablar tranquilamente".

Como hemos visto antes, el primer capítulo de la serie ha despertado en redes diversos comentarios machistas. Son los mismos que viene sufriendo Marina Amores desde que empezó a investigar el feminismo en los videojuegos y que le han llevado a reflexionar sobre por qué otras mujeres han abandonado la industria: "No se han ido. Las han echado", dijo en Barcelona.

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