La historia de Caroline Calloway, la falsa 'influencer' que ha enganchado a internet

Su examiga y escritora fantasma, Natalie Beach, ha publicado un extenso artículo en 'The Cut'

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Caroline Calloway
Caroline Calloway (izquierda) en una de sus publicaciones de Instagram y Natalie Beach, la autora del relato que ha enganchado a las redes sociales.

Caroline Calloway, una influencer de 27 años con casi 800.000 seguidores en Instagram, es la protagonista de uno de los asuntos más comentados en Internet en los últimos días. El motivo es el artículo de la revista digital The Cut que ha escrito una antigua amiga, Natalie Beach, relatando su relación tóxica y desvelando la realidad tras los idílicos posts en esa red social. El hecho de que la propia Calloway haya dado su visto bueno al escrito días antes de su publicación ha disparado el interés por este culebrón.

El texto publicado el 10 de septiembre de 2019 cuenta la historia de Caroline Calloway, una chica que disfruta de una posición acomodada y que se construye una falsa vida en redes sociales. A su lado está Natalie Beach, una aspirante a escritora de origen humilde con problemas de inseguridad que se convierte en una asistente personal más que en una amiga.

Es Beach quien cuenta todo lo ocurrido en el ensayo Yo era Caroline Calloway. Siete años después de haber conocido a la célebre estrella de Instagram, estoy preparada para contar mi parte de la historia.

El hilo de Reddit centrado en él acumula más de 6.000 comentarios en sus primeros 10 días de publicación. Según la herramienta de medición CrowdTangle, el artículo se ha compartido miles de veces en redes. Las 500 publicaciones más exitosas han generado 66.500 reacciones y ha aparecido en el feed de más de 28 millones de usuarios.

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Caroline Calloway (izquierda) y Natalie Beach, juntas en una imagen antigua que la influencer ha recuperado recientemente en Instagram.

Ambas se conocieron en 2012, en clase de literatura creativa en la Universidad de Nueva York. Ambas tenían 20 años y Calloway todavía no era conocida en Instagram. "Caroline entregaba ensayos personales sobre rupturas amorosas e internados, tenía pestañas de seda y usaba suéteres de cachemir sin sujetador. Parecía una adulta, alguien que iba por delante y que se había construido una vida independiente", cuenta Beach en su relato. En él, explica que se sintió atraída por la acomodada vida y la confianza en sí misma que mostraba su nueva amiga, a quien veía como un interesante material sobre el que escribir.

Beach comenzó en 2013 a ser la fotógrafa de Calloway para su cuenta de Instagram y la persona que editaba los textos que acompañaban a las imágenes. Era una forma de compensar los viajes y experiencias juntas que solo una de las dos podía pagar. Hacían varias fotos en una misma tarde, con cambio de ropa incluido, que servían para publicar mensajes durante varios días.

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Uno de los post de Calloway en 2015 desde Cambridge, mientras relataba su vida como estadounidense en Europa.

La cuenta de Calloway se hizo popular en 2015, mientras mostraba su día a día en la Universidad de Cambridge en Reino Unido, donde se formaba en el campo de Historia del Arte. Meses después, ya tenía un contrato millonario sobre la mesa para escribir un libro de memorias que nunca llegó a materializarse.

En la época en que llegó el contrato editorial las vidas de las dos amigas se habían separado. Una vivía en Europa mientras su fama crecía en el mundo virtual y la otra intentaba sobrevivir en Nueva York con trabajos precarios.

Para cumplir con los plazos de entrega, Calloway llamó a su amiga para que le ayudara a escribir el libro. Cuando Beach acudió en su ayuda, encontró a una chica que no llevaba una vida funcional y que sufría problemas de abuso de alcohol y pastillas. Nada de lo que mostraba en su vida virtual era cierto.

La influencer le confesó que su éxito en redes se debía a que desde el principio "había comprado decenas de miles de seguidores", relata Beach en su artículo. Su amiga era por tanto alguien incapaz de escribir un libro. Así que intentó sin éxito completarlo por ella, pero no pudo hacerlo al no tener contacto directo con la editorial.

"Mi participación no fue reconocida, ya que todo el gancho comercial se basaba en que Caroline era una chica ingenua, de las que no tienen colaboradores explotados en las profundidades de Brooklyn que apenas tienen tiempo para dormir. Sabía que mi trabajo era estar presente pero invisible, pero aún así me dolía enterarme de oídas sobre las reuniones y las páginas que había escrito a medias. ¿Pero cómo podría quejarme?", recuerda Beach en su ensayo. Los desprecios continuos que recibía de su amiga le recordaban que ambas pertenecían a universos diferentes, explica.

Al ser incapaz de terminar el libro, la influencer contrajo una enorme deuda por ese adelanto con varias editoriales y durante años dejó prácticamente de publicar contenido en la red social.

Las reacciones en Twitter al ensayo de The Cut han alimentado la popularidad del artículo.

"En ensayo sobre Caroline Calloway es in ejemplo perfecto de cómo la mejor forma de escribir tu drama personal de los 23 años es esperar siete años para contarlo".

Yo hace una hora: No sé quién es Caroline Calloway y no me importa.
Yo después de leer este artículo:

"Conexión en directo de todo el mundo en Twitter leyendo la historia de Caroline Calloway".

Polémico regreso

En enero de 2019 Calloway reapareció con una gira de talleres que tampoco llegó a completar. La estadounidense ofreció a través de sus stories de Instragram un taller creativo de cuatro horas en el que pretendía enseñar a otros a sacar lo mejor de sí mismos y a crearse una marca en las redes sociales. Almuerzo vegano, coronas de orquídeas recién cortadas y café o té con leche de avena formaban parte del pack, que incluiría objetos personalizados para cada participante.

Pero empezó a hacer reservas a 176 dólares (160 euros) por persona cuando no tenía nada organizado. Al final, no pudo cumplir prácticamente ninguna de sus promesas. La periodista y crítica cinematográfica Kayleigh Donaldson iba documentando todo lo que ocurría a tiempo real a través de un hilo de Twitter.

Meses después se publica el artículo de su antigua amiga. Beach escribió a la influencer para advertirle del ensayo que iba a publicar, tras dos años sin tener contacto la una con la otra. Y Calloway decidió hacer de ello un nuevo contenido para su Instagram. "¿Han tenido alguna vez una amistad terminada que les sigue doliendo?, empieza diciendo su post, compartido el cinco de septiembre de 2019.

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Do you guys have any friendships that have ended that still bring you pain? This afternoon I found out that one of the two people I have hurt the most in this world will be publishing an essay about our friendship for The Cut. I don’t know when this essay will go live. But it will be different than the articles that called me a scammer for clickbait. Everything in Natalie’s article will be brilliant and beautifully expressed and true. I know this not because I have read her essay but because Natalie is the best writer I know. I still love her. Our friendship ended 2 years ago, but I still walk around New York sometimes, listening to music, running errands, thinking about her. Amsterdam. I’ll let her tell you about that trip because it put her in danger—not me—so maybe it is hers to tell. Maybe she has custody of that story. Sometimes I all but gag with guilt. Sometimes I write emails to her in my head. Sometimes I imagine a future where we’re friends again! Natalie suffered all the consequences of being loved by an addict and none of the benefits of being loved by the woman that recovery made me into. In early August Natalie liked one of my Instagram photos by accident. I knew it was by accident because I know Natalie. But still! I thought: Maybe she is checking in on me because she still wants to be friends! Maybe she still loves me, too. I realize now that she must have been working on the article about us that will be published soon by New York Magazine. My team asked two things of me: To ignore this essay in my posts so I don’t drive traffic to it and to give them Natalie’s email so they could reach out. This is the first time I’ve disobeyed them. You should read Natalie’s article when it comes out. I’ll post a link when it does. Go leave a comment on nymag.com even if it’s insulting me. Every digital impression will be another reason for The Cut to hire Natalie again and to pay her even more next time. And The Cut doesn’t have access to the audience most interested in hating and loving Caroline Calloway. I do. So start anticipating this article. Get excited. Read it. I hope I can support Natalie now in ways I never did during my addiction.

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"Todo en el artículo de Natalie será brillante, bellamente expresado y verdadero. Sé esto no porque haya leído su ensayo, sino porque Natalie es la mejor escritora que conozco. (...) Natalie sufrió todas las consecuencias de ser amada por una persona adicta y ninguno de los beneficios de ser amada por la mujer en la que la rehabilitación me ha convertido", argumenta.

En su texto de The Cut, publicado cinco días después de este post, Beach explica que el hecho de haber compartido esos sentimientos en redes en vez de hacerlo en privado le hace desconfiar de quien fue su amiga. Ambas niegan haber pactado esta polémica y New York Magazine, propietario de The Cut, ha contrastado el relato.

"Cuando la gente me pregunta si Caroline es una timadora, intento explicar que, si lo es, su primer objetivo es siempre ella misma", concluye la escritora.

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