Situaciones que repiten cada navidad quienes viven lejos y regresan estos días

Sí, la comida tiene un papel protagonista

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Si tú vuelves a casa por Navidad, significa que otros también lo hacen
Si tú vuelves a casa por Navidad, significa que otros también lo hacen. Getty

Puede que nunca hayas sido muy navideño, pero basta que vivas fuera de España o lejos de tu ciudad/pueblo natal para que esta época del año se convierta en una de tus favoritas. Volver a casa significa reencontrarse con familiares y amigos, hincharse a comer y a beber porque no vas a catar un manjar así el resto del año o que te hagan especial ilusión tradiciones que antes te parecían aburridas. Un ritual que casi nunca falla. Si eres “como el turrón y vuelves a casa por Navidad”, seguro que te sientes identificado con estas situaciones, que nos cuentan varias personas que viven o han vivido a cientos (y miles) de kilómetros:

Te vuelves más tradicional que el especial de Nochebuena de Raphael

- Desde que vives fuera, salir en Nochebuena y en Nochevieja ya no es una prioridad. Ahora prefieres quedarte con tu familia disfrutando de esos especiales navideños que echan en la tele y que tanto detestabas antes. “Me hace ilusión porque reconozco a esos personajes de la tele de toda la vida, pero también me hace gracia cuando no conozco a algún famoso nuevo y mi abuela o mi madre me tienen que explicar quién es”, cuenta Alba Charles (29 años), de Lleida, que vive actualmente en Ámsterdam.

- Jamás le habías prestado atención a las luces navideñas ni al árbol de Navidad o al belén gigante que decoran tu pueblo o ciudad hasta que te marchaste. Ahora, cada vez que vuelves, sabes que acabarás dedicando un paseo familiar para verlo, como le ocurría a Francisco Lozano (31 años) cuando volvía a Palma de Mallorca desde Brighton, donde vivió dos años.

- Echar la carta a los Reyes Magos o ir a la Cabalgata es también algo que nunca falla si vives fuera y vienes de visita. Sobre todo si hay niños entre tu familia, como le pasa a Irma Guillem (33 años) con sus tres sobrinos cada vez que vuelve a Ibi (Alicante) desde Tijuana (México).

-Si tú vuelves a casa por Navidad, significa que otros también lo hacen. “Ya en el avión vas nervioso por las ganas que tienes de reencontrarte con amigos que solo ves en Navidades. Del grupo de siempre, somos bastantes los que estamos desperdigados por el mundo”, dice Alejandro Fernández (31 años, Madrid) sobre la tercera Navidad que volverá a casa desde Dublín.

Rituales gastronómicos

- Además de la familia y los amigos, la comida es otra de tus grandes motivaciones para volver en estas fechas. Sabes perfectamente que, cuando aterrices, la pata de jamón que tus padres compran cada Navidad te estará esperando en la cocina. “Mi misión es que, cuando me vaya, se le empiece a ver ya el hueso”, dice Elena Martínez (28 años, Madrid) que vivió dos años en Londres y ahora lo hace en Barcelona.

- Comer todo lo que tu cuerpo te permita –que suele ser más de lo que creías– y no dejarte nada de los platos típicos navideños que prepara tu familia, como “la sopa con pelotillas de carne” que hace la abuela de Alba Charles.

La maleta vino vacía para poder volver con tuppers. MilosStankovic (Getty)

- Llevarte las sobras en tuppers que te caben perfectamente en la maleta porque ya lo previste y la trajiste medio vacía. “Para eso y para los regalos que te caen”, aclara Elena Martínez.

Cada año, el mismo guion

Da igual las veces que le hayas explicado a esos familiares que solo ves en Navidades en qué trabajas; cada año es un deja vù:
– ¿Sigues trabajando en el mismo sitio?
– Sí
– ¿Y qué hacías?

Aunque tú no sabes qué será de ti ni el mes que viene, ellos lo tienen claro:
– Tú ya no vuelves, ¿no?
– ¡No, yo me quedo allí para siempre, no te digo!

Cuando te cruzas con vecinos:
– ¿Qué tal todo por el extranjero?
– Bien, ¿y vosotros?
– Pues aquí, cuidando el pueblo.

- Si vienes de un lugar con temperaturas más bajas que en España, te tiras todas las Navidades diciendo: “¿Frío? Pero si esto no es frío”. Y cuando tus vacaciones se acaban el 2 de enero porque donde vives ahora el día 6 no es festivo, te preguntas: “¿Por qué coño me he tenido que ir a vivir fuera de España?”.

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