A un año del 19S, ¿aprendimos algo en materia de protección civil?

Un sondeo muestra que la mayor parte ha realizado simulacros en su centro de trabajo o escuela pero muy pocos en su hogar

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Vecinos y trabajadores de la calle Dinamarca en Colonia Roma desalojando edificios el pasado 22 de agosto tras un sismo magnitud 5,3
Vecinos y trabajadores de la calle Dinamarca en Colonia Roma desalojando edificios el pasado 22 de agosto tras un sismo magnitud 5,3. Cuartoscuro

La memoria colectiva de México no es la misma desde los dos sismos que sacudieron el centro del país en septiembre de 2017. Sin embargo, fue el sismo del 19 de septiembre uno de los que más daños dejó y cuyas secuelas siguen siendo visibles: 369 fallecidos, miles de damnificados y por lo menos 36 derrumbes de edificios en la capital, de acuerdo con cifras de Protección Civil a nivel federal y de la Ciudad de México.

Aunque se han registrado otros movimientos telúricos en el centro y sur del país, aún hay mucho qué aprender en materia de protección civil. Un sondeo realizado por Verne a estudiantes, oficinistas y amas de casa muestra que la mayoría ha realizado por lo menos un simulacro de sismo después del 19 de septiembre, pero pocos lo han hecho en su hogar y tienen poco conocimiento de lo que deben hacer si se encuentran en el transporte público u otro lugar poco conocido.  

Alejandra Sánchez se dedica al cuidado de su hogar en Iztapalapa. Después del 19s supo identificar cuáles son las zonas de seguridad de su casa, pero hasta ahora no ha realizado ningún simulacro con su familia, conformada por seis miembros. “Se escuchan las pruebas de sonido en los altavoces de la colonia, pero no hemos hecho un simulacro como tal”, dice. Sebastián López, comunicador de 25 años, fomenta que haya más ejercicios de sismo en su trabajo, pero no ha encontrado buenas reacciones entre sus compañeros. “A la gente le dan igual las instrucciones. No reaccionan a tiempo en los sismos y se toman a juego los ensayos”, comenta vía mensaje de texto.

Crear conciencia y que haya cada vez más prácticas positivas en protección civil es difícil, pero no imposible. El titular del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Conapred), Carlos Valdés González, dice a Verne que es importante que los ciudadanos sepan la zona en la que viven. “Hay tres tipos de suelo: el de lomerío o suelo firme en la zona sur y poniente, una segunda zona que es de transición y que corresponde a lo que era la orilla del lago de Texcoco y la zona de terreno blando, que es la que más daños registró tras el 19s”, explica.

Este mapa suena las tres zonas de riesgo sísmico para la Ciudad de México. En naranja se muestra la zona 3 (de más alto riesgo), la zona 2 en tono amarillo (de moderado riesgo) y en color verde la zona 1 (de riesgo leve).

Valdés detalla que una vez que se conoce el tipo de terreno y de vivienda (las que fueron construidas antes o después de 1986), el aspecto social es el más importante en materia de prevención. Nayeli Contreras es abogada y vive en el séptimo piso de un edificio de diez plantas, está convencida cuando inicia un movimiento tiene que ubicarse en la azotea. “Aunque primero me pego a la columna de carga, si es que ya inició y no bajar como traré de hacer el 19s”, cuenta vía telefónica.

César González participa en labores de protección civil en el estado de Jalisco, por lo que conoce muy bien los protocolos que se deben llevar a cabo para incendios y sismos y los lleva a cabo constantemente. Sin embargo, reconoce que en su hogar no ha realizado un simulacro. “Tenemos protocolos para cuando se llegue a necesitar aunque nunca lo hemos hecho debido a que casi no estamos en casa”, comenta vía mensajes de texto.

Otra de las situaciones que genera incertidumbre es encontrarse en un auto en movimiento. Alfonso Morales es conductor de Uber desde hace año y medio y admite que no ha vivido un sismo en su automóvil. “En los dos sismos estaba en mi casa y los que pasaron después ni los sentí. Me imagino que uno se debe de detener y bajarse del auto”, dice a Verne.

El titular de Cenapred explica que en sismos de moderada intensidad es difícil darse cuenta, pero explica que en ocasiones la sensación es similar a tener una llanta ponchada. “Hay que detenerse con la mayor de las precauciones, usando las intermitentes y dejar el vehículo”, explica. “Hay que tener cuidado por si hay cables de electricidad sobre el auto o edificaciones con estructuras que pueden caer, postes o árboles”, precisa.

Derrumbes en la colonia Roma Norte, en la Ciudad de México el 19 de septiembre de 2017. Foto: Darinka Rodríguez

“No creo que estemos listos para reaccionar como se debe a un sismo así”, dice Carolina Torres, estudiante de comunicación en la UNAM. “Yo estaba en la escuela y hubo momentos de pánico, cuando te toca es difícil saber cómo actuar”. Para el director del Conapred, nunca es tarde para realizar simulacros en casa y en el trabajo por lo menos una vez cada dos meses o las veces que se crea necesario para actuar rápidamente durante un evento sísmico. 

Recomendaciones para crear un plan de protección civil antes de un sismo

-Identifica las zonas de seguridad (columnas, trabes y muros de carga), así como las salidas de emergencia.

- Ubica los lugares de mayor riesgo y ubica los mecanismos para cortar el suministro de energía eléctrica, gas y agua.

-Prepara una mochila de emergencia con agua, alimentos, baterías y una radio. También se recomienda un silbato y una linterna.

- Escanea los documentos importantes y guárdalos en una memoria USB. Este dispositivo debe de guardarse en la mochila de emergencia.

- Realiza dos tipos de simulacros. En este artículo te detallamos qué es lo que debes de hacer en cada uno.

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