El Sansón de Baeza se suma al club: el mapa de los otros 'eccehomos' españoles

También forman parte del club el San Jorge de Estella, el ángel de Reinosa, el dolmen de San Cristóbal...

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Hasta el año 2012, un eccehomo era una imagen religiosa de Jesucristo torturado y herido. Ese año, Cecilia Giménez, la restauradora del Cristo de Borja, le dio otro significado. Tras su mediática –y errática– restauración, la expresión "eccehomo" se utiliza también para referirse a reconstrucciones fallidas, que tenían mejor aspecto antes de ser reparadas. Este 16 de noviembre, EL PAÍS revelaba otra, perpetrada tras la Guerra Civil en Baeza, Jaén: la del púlpito de la Catedral de la Natividad de Nuestra Señora.

Pintura de las tallas de la la catedral de Baeza (Jaén).

Este púlpito, en el que la figura de Sansón y la de una mujer han sido sustituidas por imágenes similares a monigotes, es el último nombre en una larga lista de eccehomos que han trascendido a los medios durante los últimos años. En 2016, en Verne elaboramos un mapa con algunos de los más populares, pero ha habido muchos casos mediáticos desde entonces. El eccehomo asturiano, el San Jorge navarro, el ángel de la Parroquia de Reinosa en Cantabria…

A continuación, puedes ver el mapa de los eccehomos españoles actualizado. Pincha en el mapa para acceder a la versión interactiva. Abajo, puedes leer la historia de cada una de las restauraciones.

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Los puntos blancos y rojos señalan los eccehomos de España. Haz clic en la imagen para ir al mapa interactivo.

El San Jorge de Estella, Navarra

La iglesia de San Miguel de Estella (Navarra) alberga desde el s. XVI una talla de madera de San Jorge. Este verano, se sometió a una restauración capitaneada por una escuela de arte de la localidad. El resultado fue catalogado por la Asociación de Conservadores y Restauradores de España (ACRE) como una "desgraciada intervención". En un comunicado, defendían que este trabajo demostraba "una pavorosa ausencia de formación previa requerida para realizar este tipo de intervenciones".

El antes y el después del San Jorge en Estella.

El San Miguel de Peñaranda de Bracamonte, Salamanca

San Miguel es el patrón de Peñaranda de Bracamonte, en Salamanca, pero ni eso lo ha librado de convertirse en otro eccehomo de la lista: en 2016, un vecino de la localidad se encargó de restaurar una talla del s. XVII del santo. El resultado, como suele ocurrir en estos casos, no fue el esperado.

El cenador de la Muralla de Burgos

La muralla de Burgos es una edificación defensiva que comenzó a construirse durante la baja edad media. Fue derribada en parte, aunque algunos tramos se conservan todavía en el casco antiguo de la ciudad. Un vecino de la localidad, cuya casa tenía acceso a uno de los tamos conservados, solicitó en 2016 permiso para restaurarlo. En vez de eso, construyó un cenador. Todavía no ha sido retirado.

El ángel de Reinosa, Cantabria

En la parroquia de San Sebastián, en Reinosa (Cantabria), hay un monigote pintado con flequillo de pico, cara alegre y mofletes sonrosados. Fue descubierto el pasado julio, pero la hipótesis de los expertos consultados por EL PAÍS es que se trata de una restauración realizada tras la Guerra Civil.

Ángel restaurado tras la Guerra Civíl en la parroquia de San Sebastián, en Reinosa.

Muralla de Jayrán, Almería

El contraste entre la piedra del siglo XI y las láminas de acero utilizadas en la restauración del conjunto amurallado de Almería desató una fuerte polémica en 2011. La Consejería de Cultura, responsable de los trabajos, defendió en ese momento que se trataba de una solución provisional y la única que podía evitar el derrumbe. Diversos colectivos - entre ellos el centro Unesco de Andalucía - protestaron por el resultado y recordaron que la ley dictada por la Consejería recogía la prohibición de utilizar materiales que no existiesen en el momento de la construcción original.

Teatro romano de Sagunto, Valencia

La restauración llevada a cabo en los años 90 de este teatro fue tan desafortunada que en 2008 una sentencia del Tribunal Supremo aprobó - tras 17 años de litigio - su derribo. Construido en el siglo I, fue una de las primeras localizaciones en incluirse en la lista de monumentos nacionales, pero ni aún así se libró del descalabro cuando los arquitectos encargados de la remodelación utilizaron material completamente nuevo y las gradas quedaron totalmente irreconocibles.

El antes y el después del teatro romano de Sagunto. El PAÍS

Techo de la Capilla San Cosme, La Coruña

El sacerdote de este templo románico gallego optó un buen día por enfrentarse a la polilla y las goteras que acechaban la madera de la cubierta, a base de aceite quemado y queroseno. El problema es que las tablas de castaño del tejado estaban consideradas un bien patrimonial y quedaron completamente ennegrecidas. El cura se disculpó diciendo que con el escaso presupuesto al que tenía acceso no pudo encontrar un tratamiento más adecuado, pero los vecinos y la Xunta no quedaron muy convencidos con las explicaciones.

Mausoleo Romano de Abla, Almería

Según se recoge en la sección del blog Cultura Andalucía en la que se analiza la gestión del patrimonio histórico de la región, el resultado de esta restauración hizo que el antiguo monumento funerario pasase a ser confundido con un urinario público. Las razones: la utilización inadecuada de materiales - una vez más - y la construcción de una caja nueva que oculta la estructura original construida en el siglo II.

Las tres tallas de Rañadoiro, Asturias

Algunas tallas de los siglos XV y XVI de la ermita de Rañadoiro (Asturias) pasaron, el pasado septiembre, de su color madera tradicional a vestir colores chillones. Fue una vecina de la localidad la que, con el permiso el párroco, se ocupó de esta polémica restauración. "Yo no soy una pintora profesional, pero siempre me gustó y las imágenes tenían mucha falta de pintarse", contó la autora al diario El Comercio. "Así que las pinté como pude, con los colores que me parecieron, y a los vecinos les gustó".

El antes y del después de una de las tallas de ermita de Rañadoiro

Frescos de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, Huesca

Antes que Cecilia, otros pintores aficionados se aventuraron a retocar los frescos de un templo religioso. Fue el caso de esta vecina de Sariñena que - hace más de un siglo- se atrevió a dejar constancia de sus dibujos junto a las valiosas pinturas de un artista, Fray Manuel Bayeu. Fue en La Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, en Los Monegros, y aunque no puede considerarse una restauración al uso - porque sus trabajos no afectaron a los originales- sí que causaron, por su aspecto y rasgos infantiles, bastante estupor cuando salieron a la luz.

Retablo de la iglesia de San Xoán de Alto, Lugo

"El retablo estaba en tan mal estado, con la piezas podridas y sin color, que decidí buscar información y asesorarme y hacer una reconstrucción volumétrica en madera de castaño", explicaba en 2014 a EL PAÍS José Rozas, uno de los autores -junto a su primo José Manuel Teijeiro- de la colorida restauración de un antiguo retablo de la parroquia. Aunque en todo momento negaron cualquier similitud con el caso del eccehomo de Borja, el Obispado censuró su actuación señalando en un comunicado que no recibieron ningún tipo de autorización por parte de la Diócesis.

Retablo de la iglesia de San Xoán de Alto, Lugo. Eliseo Trigo / EFE

El dolmen de San Cristóbal de Cea, Orense

Este monumento funerario con más de 6.000 años de antigüedad estaba registrado en el Catálogo de Bienes Culturales de la Xunta de Galicia, pero terminó formando parte de un merendero cuando unos operarios lo transformaron en una mesa y dos bancos de hormigón. Fue un grupo ecologista quién lo descubrió y denunció a la Fiscalía de Medio Ambiente y Urbanismo, señalando que "estos hechos han provocado un daño irreparable en la masa tumular de lo que fue un cementerio prehistórico de los primeros habitantes de Cea, el cual era un ejemplo de la primera arquitectura monumental de carácter funerario de la historia".

Torre musulmana de Húercal- Overa, Almería

"Cualquier semejanza con una recreación de su contexto histórico queda absolutamente descartada", señalan desde Cultura Andalucía una vez concluida la remodelación de esta fortificación nazarí del siglo XII. Fue acometida en 2008 gracias a un convenio del Ministerio de Fomento y la Consejería de Cultura de la Junta y formaba parte de un conjunto defensivo más amplio que no se ha conservado.

Castillo de Matrera, en Cádiz

La restauración del Castillo de Matrera, en Cádiz, tuvo lugar en 2016. Fue muy criticada por el drástico cambio de aspecto que del edificio, aunque su autor, el arquitecto Carlos Quevedo, siempre defendió el trabajo realizado. La crítica internacional opina o mismo: ese mismo año, Quevedo recibió uno de los mayores galardones internacionales de arquitectura (el Architizer A+) por esta restauración.

El castillo de Matrera, antes y después de su restauración.

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